Aunque no todos los comercios céntricos abrieron o cerraron al mismo tiempo, el hecho de que varios se hayan puesto medianamente de acuerdo para trabajar durante el feriado puente del lunes pasado fue evaluado como un muy buen comienzo por uno de sus principales impulsores, el presidente de la Asociación Amigos de la Peatonal Córdoba, Nelson Graells, quien dijo que la decisión de abrir las puertas significó "mucho más que salvar el día".
En esa misma línea ya había habido varios intentos previos, pero recién durante el feriado puente del 7 de diciembre se percibió en serio.
"Posiblemente porque no fue un negocio aislado el que abrió, sino varios, y por la proximidad de las fiestas", señaló Graells, titular además de la cadena Sport 78, con locales tanto en shoppings, como en centros comerciales a cielo abierto.
"Yo diría que la experiencia funcionó bastante bien. Nosotros pensábamos que nos podíamos contentar con salvar el día, pero en verdad se trabajó como en una jornada de semana normal", afirmó.
Los sectores donde mejor funcionó la medida, según el comerciante, fueron el tramo de la peatonal Córdoba, desde Entre Ríos hacia el río, y la zona de San Martín y San Luis. Menor fue el movimiento de Entre Ríos rumbo al Paseo del Siglo.
De hecho, una recorrida realizada el lunes último por LaCapital mostró que efectivamente hubo mucha gente comprando en algunos de los locales abiertos, como en el caso de Falabella, Todo Moda y algunos comercios ubicados dentro de galerías.
Desde otros negocios, en cambio, los empleados trazaron balances mucho menos positivos. Y, de hecho, varias galerías resolvieron cerrar por la tarde.
Aun así, para Graels la iniciativa de haber trabajado "valió la pena" porque la gente respondió yendo al centro. Y eso seguramente alentará a replicarla si es que los feriados puente se mantienen durante el próximo gobierno y siempre que no se trate de fechas patrias.