Dos goles en cuatro partidos, ambos en el último compromiso. Sólo dos puntos sobre 12. Y un
rival fuerte y protagonista que quiere retornar a primera división en el horizonte. Tiro Federal,
el de Ricardo Dabrowski, hasta ahora no rindió ni cerca de las expectativas que proyectaron los
dirigentes cuando contrataron al ex ayudante de campo de Juvenal Olmos en Newell’s. Es más, a
esta altura podría llegarse a la conclusión de que el problema no está en el banco de suplentes
sino adentro de la cancha.
Tiro recibe esta nochecita a Instituto que viene agrandado tras derrotar
a Unión, otro de los candidatos, en la fecha pasada. Los Tigres, en cambio, llegan apichonados tras
empatar con Italiano, el peor equipo de la B Nacional.
Quizás sea el partido ideal para asomar la cabeza. O tal vez sea un
empujón más hacia los peores lugares de la tabla de promedios.
Lo concreto es que hasta aquí el cambio de conducción estuvo muy lejos
de mejorar el rendimiento, más bien todo lo contrario. Desde afuera se pecibe como que los
jugadores no logran captar el mensaje del enigmático técnico.
Y pensar que el objetivo era ser protagonista después de una temporada
extenuante en la que Tiro le torció el brazo al descenso y la promoción. El dato alentador es que
el de hoy será el último partido del año. Justo a tiempo. Y debe buscar como sea el triunfo para,
al menos, sentir un poco de gloria interna. l
































