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Asaltaron una fábrica de uniformes policiales

Basados en información precisa, tres ladrones armados ingresaron ayer por la mañana a una fábrica de uniformes para fuerzas de seguridad ubicada en Oroño al 3600 y en menos de diez...

Jueves 19 de Septiembre de 2013

Basados en información precisa, tres ladrones armados ingresaron ayer por la mañana a una fábrica de uniformes para fuerzas de seguridad ubicada en Oroño al 3600 y en menos de diez minutos se llevaron unos 50 mil pesos. Ocurrió ayer a las 7.30. Los maleantes maniataron a cuatro personas, entre ellas los dos dueños, y se movieron por el lugar como quien sigue una hoja ruta.

"Nos llevaron al depósito (contiguo al salón de ventas) donde nos hicieron arrodillar y uno se quedó custodiándonos mientras los otros revisaban. Pero el ladrón no nos apuntaba. Si bien empuñaba la pistola, la llevaba al costado de la pierna y me dijo: «Doña, quédese tranquila que no le vamos a hacer nada»", recordó ayer Marta Rossi, dueña de Uniformes Patria, una empresa que confecciona indumentaria para distintas fuerzas de seguridad, entre ellas la policía santafesina, además vender accesorios, insignias de todo tipo, calzado y artículos para pesca y camping.

El golpe estuvo plagado de detalles, tanto por las acciones de los ladrones como por sus omisiones. Es que los delincuentes no se llevaron un solo uniforme ni gorra policial, ni siquiera una cachiporra o un par de borceguíes. Tampoco atinaron a quedarse con alguna de las computadoras o dos notebook que había ni registraron un chaleco antibalas marca Taurus que estaba de muestra. Sólo apuntaron al dinero que, según los dueños, había ocasionalmente para el pago de impuestos. Otro detalle fue que la poca violencia que ejercieron fue contra los empleados y no hacia los dueños.

Tres décadas. Marta y Walter Rossi son los propietarios de Uniformes Patria, nombre de fantasía que desde hace seis años representa lo que fuera durante 28 años la indumentaria La Escolta, que supo funcionar en Rioja y España. "Hace 34 años que tengo este negocio", indicó ayer Marta, mientras no dejaba de contestar llamados telefónicos de clientes y amigos que se habían enterado de lo ocurrido (ver aparte).

La fábrica está ubicada en bulevar Oroño entre Seguí y 24 de Septiembre, de la mano de los impares. Un enrejado metálico, en forma de panal de abejas pintado de blanco, impide observar a simple vista desde la vereda las instalaciones.

Una vez sorteada la puerta de ingreso, se transita por un escueto patio delantero, hasta llegar al ingreso al salón de ventas. Todo monitoreado por al menos cuatro cámaras de vigilancia de la empresa a las que se les agrega una cámara domo con manipulación a distancia y giro de 360 grados que la Municipalidad instaló en la esquina de Seguí y Oroño, sobre la misma vereda de la fábrica. Una cámara que puede captar con buena definición imágenes a unos 300 metros.

"Encomienda". Ayer a las 7.30, media hora antes de que comenzara la atención al público, en el negocio estaban Marta, Walter y uno de sus empleados. A esa hora llegó, como lo hace habitualmente, otro trabajador que se desempeña como cortador de indumentaria. El muchacho esperó frente a la puerta enrejada y cuando Marta le fue a abrir, por detrás del empleado apareció un hombre, con aspecto de cadete motorizado, que de atropellada se metió diciendo "encomienda".

Antes de que el cortador y Marta pudiera reaccionar, el falso cadete sacó una pistola 9 milímetros y los encañonó. De inmediato entraron dos hombres más, uno de ellos con una pistola similar a la de su cómplice. Así comenzó el robo a Uniformes Patria.

Los ladrones llevaban sus rostros disimulados por bufandas y gorras de abrigo. Una vez que ganaron el interior del local, llevaron a las víctimas al depósito contiguo al salón de ventas.

Diez minutos. Frente a cientos de uniformes policiales prolijamente acomodados, uno de los ladrones les colocó precintos a los cuatro y los maniató. Los otros fueron a la oficina administrativa y fueron directamente hacia el lugar en el que, cuando hay, se disimula el dinero.

"Nosotros no manejamos dinero en efectivo. Dio la casualidad que lo que había era para pagar impuestos", indicó Walter. "Si bien revolvieron, fueron al lugar donde se guarda el dinero cuando hay en la oficina. También pidieron las llaves de la caja fuerte, la abrieron pero no se llevaron cheques ni valores", amplió Marta.

Luego de permanecer diez minutos en el interior, los ladrones se fueron por donde ingresaron. Las víctimas buscaron un alicate, cortaron sus amarras y llamaron al 911. La denuncia quedó registrada en la comisaría 15ª y será investigada por el juez de Instrucción Alejandro Negroni.

Niegan vínculos con jefes

"No tengo vinculación con ningún jefe policial, en actividad o jubilado. Aunque a muchos los conozco porque les hacemos los uniformes desde que eran cadetes. Este negocio hace 34 años que lo tenemos con mi familia y no voy a permitir que digan que no es nuestro", indicó ayer Marta Rossi, una de las propietarias de Uniformes Patria, saliendo al cruce de una versión periodística que vinculaba su fábrica de indumentaria con un ex jefe policial.

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