Después de escuchar una entrevista radial al humorista Duilio Román, y habiendo visto en este diario la publicidad de ese espectáculo el día 19 de junio en el restaurante Rosarigasinos, decidí ir a verlo para festejar con mi familia el Día del Padre. Al reservar una mesa, me dijeron que el espectáculo era a las 23 y me aconsejaban concurrir 45 minutos antes para que cuando empezara ya estuvieran todas las mesas servidas. La sorpresa fue que a la hora del espectáculo (cuando ya todos habíamos cenado) nos anunciaron que este señor se había retirado y que no habría show. El motivo era evidente: el público convocado era muy poco. Esto además de ser una estafa por parte del restaurante, que nos vendió una cena con espectáculo, es una falta de profesionalismo del artista que se retira porque sus expectativas no fueron satisfechas, castigando justamente a quienes fuimos fieles a su convocatoria. Espero que esto se publique en este medio que lo publicitó, para que otros lectores no se vean perjudicados ni por el restaurante ni por este artista poco considerado con su público.
































