Agradezco al diario La Capital, el poster del Papa argentino Francisco y la cobertura de todo lo que pasó en Italia, que nos permite a los santafesinos estar informados y atesorar momentos históricos. Al mismo, tiempo, como viejo ciudadano argentino, desearía hacer una reflexión sobre lo que leí del Papa Francisco. En toda su trayectoria, Jorge Bergoglio fue un fuera de serie y ahora, como Francisco, será un Papa excepcional para toda la humanidad. Cuando escuchamos de un Papa como Francisco decir: “No debemos tener miedo de la bondad ni de la ternura, y ser guardianes de los demás y del medio ambiente”, nos vuelve el alma al cuerpo, no está todo perdido, hay una luz para que nos encolumnemos todos los argentinos y extranjeros de buena voluntad, en el bien común y podamos mejorar y engrandecer la patria. En su homilía dijo: “Hay que preocuparse por todos, por cada uno con amor, especialmente por los niños, los ancianos, quienes son más frágiles”. Es positivo que el Papa Francisco tenga palabras sobre la bondad y el preocuparse por todos con amor y ternura. Para terminar estas líneas, quisiera recordar las palabras de un líder elegido por el pueblo argentino, hace 68 años, que decía: “En nuestro país, los únicos privilegiados son los niños y los ancianos”. Dios salve a la República.



































