Casi 40 años después del aterrizaje del Apolo 11 sobre la Luna, Alemania realiza las investigaciones para que en 2018 un primer prototipo europeo aterrice en el único satélite natural de la Tierra y para que a partir de 2020 lo puedan hacer ya regularmente naves sin tripulación.
A partir de julio venidero, un equipo de expertos del constructor aeronáutico europeo Eads en Bremen llevará a cabo una investigación encargada por el Centro Aeroespacial Alemán (DLR) para determinar la tecnología necesaria.
En un primer paso se han de identificar las tecnologías clave necesarias para los conmutadores y los aterrizajes precisos, especificó ayer Peter Kyr, del equipo de investigación.
Los resultados de ese estudio, que contará con un presupuesto de un millón de euros han de darse a conocer hasta principios de 2010.
En un segundo paso, hasta 2012, se ha de desarrollar un primer vehículo para realizar pruebas en la Tierra, explicó Michael Menking, uno de los encargados de llevar a cabo esa tarea.
Entre 2016 y 2018 se realizarán ya experimentos en la Luna.
Los encargados del proyecto recalcaron ayer en Bremen que las investigaciones alemanas se complementarán con las que ya se están realizando en otros países europeos.l (DPA)

































