"Ahora sos un ser de luz"
6 de agosto… llegaste; un año ya pasó de aquel nefasto día, que empezó como cualquier otro. Quién iba a pensar que iba a marcar a nuestra ciudad con tanto dolor, dejando angustia y desazón en todos nosotros. Una mezcla de impotencia, dolor y...
7 de agosto 2014 · 01:00hs
6 de agosto… llegaste; un año ya pasó de aquel nefasto día, que empezó como cualquier otro. Quién iba a pensar que iba a marcar a nuestra ciudad con tanto dolor, dejando angustia y desazón en todos nosotros. Una mezcla de impotencia, dolor y un grito de justicia. Se nos vienen muchas imágenes y sensaciones de esa mañana, de esa eterna semana, pero no vamos a detenernos en los recuerdos dolorosos, porque hoy solo queremos dedicarnos a vos, Maxi. Decirte que dejaste un vacío en todos los que te conocimos. Una gran tristeza al saber que nos quitaron la posibilidad de verte otra vez, de poder abrazarte y compartir muchos momentos más con vos. Y decimos "quitaron" porque se podría haber evitado. Si cada uno responsable en su tarea hubiese hecho su trabajo como corresponde, nada de esto hubiese pasado. Y parece ilógico pensar que ya a un año de la tragedia seguimos con las mismas falencias, los responsables o mejor dicho irresponsables, siguen actuando igual. ¿Qué loco, no? Uno se da cuenta lo importante que es poder compartir un momento, o decir un te quiero, cuando ya no podés hacerlo más. Lo más valioso que tenemos cada uno para dar es el tiempo, es lo único que no se puede volver a tener. ¡Y cuánto daríamos hoy, por tener un poco más de tiempo con vos! Y seguir llenando nuestro cajón de los recuerdos con historias. Más de las que ya tenemos. Pero en cierta forma estamos tranquilos porque siempre te demostramos el cariño que te teníamos y nunca mezquinamos un ¡te quiero gato!
Dicen que las personas que parten demasiado pronto es porque ya cumplieron con su misión en esta vida. Y creemos que vos nos dejaste mucho, como el sentido de la amistad. "La noche también trae amigos", decías, y lo principal: vivir siempre con una sonrisa, como vos lo hacías. Viviste a mil… alegre, loco y divertido, pero sobre todo feliz, con eso nos quedamos y te recordamos siempre así. Sabemos que no es bueno llorarte, cada lágrima nuestra empaña tu día allá arriba, pero a veces nos es inevitable, o tal vez somos un poco egoístas y pensamos en nuestro dolor por no tenerte, en vez de pensar que ahora estás en completa paz. Pero vos seguí haciendo de las tuyas allá con el barba, desplegá tu locura con libertad; esa locura linda que tanto disfrutábamos acá; eso que te hizo único. Ahora sos un ser de luz que nos cuida desde arriba; sos ese ángel que nos da la mano y nos levanta cuando tropezamos y creemos caer. El que nos empuja hacia adelante para seguir. También sabemos que escuchás nuestras risas cada vez que recordamos tus anécdotas... y cuando quieras pasate por acá de visita en algún sueño, hacelo, te estamos esperando. Te queremos mucho y te extrañamos aún más. Nos quedamos con tu eterna juventud. Por siempre en nuestros corazones gato.
Gabriela Nasuti y
Vanesa Soledad Nigro