La sucesión de siniestros viales registrados en el tramo Villa María-Córdoba de la autopista que vincula Rosario con la ciudad nombrada en último término, impone la inmediata intervención del Organo de Control de Concesiones Viales (Occovi), dependiente de la Dirección Nacional de Vialidad. El múltiple accidente ocurrido hace unos días que involucrara a vehículos particulares y camiones muestra la fragilidad de la infraestructura de esa vía rápida. En el caso que puntualizo, hubiera bastado que mientras se ejecutaban las obras principales se hubiera plantado a la vera de la zona de seguridad una hilera triple de álamos sobre el perfil sur de la traza. La existencia de esta especie arbórea provee múltiples beneficios, entre ellos la atenuación de la intensidad de los vientos provenientes de los cuadrantes sur y suroeste, que por la naturaleza geográfica de la región son los que alcanzan importantes velocidades. Por lo demás, los álamos actuarían morigerando las emanaciones producidas por la combustión interna de los motores de los vehículos que circulan por la autopista, como que también actúan como una barrera contra el desplazamiento del polvo en suspensión que invade la vía y reduce la visibilidad a los conductores. La plantación de esta u otra especie arbórea es imperativa para evitar catástrofes en la zona. Párrafo aparte merecen los sistemas de drenaje de las calzadas que ante una precipitación pluvial significativa, se inundan rápidamente reduciendo la sustentabilidad de los rodados. Los controles más estrictos por parte de la concesionaria y de las fuerzas de seguridad, también deberán extremarse, atendiendo especialmente los contenidos de los avisos de alertas meteorológicos. Queda evidenciada la necesidad de realizar las obras necesarias para subsanar con la mayor premura posible la ocurrencia de tragedias que nos cuestan a los argentinos pérdidas innecesarias de vidas humanas e ingentes daños materiales.
































