Los inspectores comunales de la localidad de General Roca (provincia de Córdoba), ubicada a unos cinco kilómetros de la Ruta Nacional N° 9 que une las provincias de Santa Fe y Córdoba, están al acecho para aplicar multas por medio de radares en zonas despobladas. En mi caso particular, desde hace tiempo viajo con mi familia a las sierras cordobesas por dicha ruta y hace unos días recibí con sorpresa una nota de esa comuna firmada por Cristina E. Rógora, mandataria de un estudio jurídico denominado Rógora & Asociados, de fecha 19 de junio de 2013, intimándome a abonar una multa aplicada por radar, infracción de la que nunca tuve noticias, en la que mencionan que pasé a 80 kilómetros por hora. No me informan el día, la hora, el tipo de vehículo, chapa patente, etc. Transcurridos los 30 días de haber recibido la nota, me llaman para recordarme la deuda de dicho estudio, y agregan que tienen en su poder fotografías del radar (que no he visto) cuando supuestamente ocurrió la contravención. Les pregunto qué tipo de auto era (ya que en la nota no se lo menciona) y fue grande mi asombro cuando me comunican la fecha que ocurrió, el 19 de noviembre de 2007. Todo esto indica que las autoridades del General Roca están abocadas a inventar y recordar multas después de haber transcurrido seis años. Aclaro que la antigua Ruta Nacional 9 está trazada lejos de la localidad, no así en otras (Cañada de Gómez, Bell Ville) que los obliga a los conductores circular moderadamente ya que el paso es por zonas comerciales, con semáforos. Espero que el presidente comunal de General Roca no continúe cometiendo “errores” con la aplicación de multas en zonas despobladas con radares cuando necesitan completar sus arcas.
































