Van casi tres años que los Abuelos Sustitutos, guiados por el amor y con el objetivo de resaltar la figura del abuelo y afianzar la unión familiar, tenemos que deambular alrededor del salón (por afuera) de calle Chacabuco 1371, que por medio del decreto 31.120 nos corresponde y que el Poder Ejecutivo no ejecuta, porque pareciera que no le interesa la parte solidaria de Rosario. Al entrar al salón multifunción (cuando se les ocurre a los dueños de un lugar público) vemos expresiones de desagrado, preguntas que nos molestan y contestaciones que nos duelen, ya que nadie sabe por qué "lamentablemente" nos cedieron por decreto ese espacio. Señalo entre comillas ya que Andrea de "Amigos del Parque Urquiza" nos comentó con ironía que era lamentable que el concejal Edgardo Falcón (PS) incurriera en semejante equivocación. Nos preguntamos hasta cuándo tenemos que aceptar la falta de respeto, la soberbia y las expresiones de la gente de ese lugar que nos pregunta qué hacemos allí, y nos preguntamos de qué sirve que los concejales presenten decretos si el Ejecutivo no valoriza las horas de trabajo ni el aporte económico de los rosarinos con los impuestos para pagar sus sueldos. Estos abuelos queremos a nuestra edad una solución a este problema.



































