“Aníbal está arriba pero no está bueno que Heidi te pise los talones”. La franqueza corresponde a un arrabalero peronista del conurbano y la perseguidora no es otra que María Eugenia Vidal, quien salió fortalecida de las últimas encuestas y fue menospreciada con ese apodo por el tercero en discordia en la carrera por la Gobernación bonaerense, Felipe Solá. Lo cierto es que más allá de los cálculos de aquel observador peronista, hay preocupación en el PJ porque el crecimiento del PRO puede desbancar al partido de Perón y Evita en el corazón mismo del conurbano. La ola amarilla amenaza a los dominios del FPV en Tres de Febrero, Quilmes y Lanús, entre otros.
Expulsada tucumana



























