Soy propietario de un kayak doble y hace más de un año que remo por el Paraná. 1) Los kayakistas debemos usar salvavidas siempre y linterna y/o balizas en los cruces nocturnos. Se debe prestar mucha atención a la presencia en proximidades de las embarcaciones de ultramar ya que sólo navegan sobre el canal principal y, aunque parecieran ir a baja velocidad, siempre van más rápido que un kayak y las olas que producen al pasar son de dimensiones considerables. Saberse el "rolido" (Prefectura en Posadas, Misiones, te decomisa la embarcación si te somete a examen en el río y no sabés hacer "rolido") y hacer un curso de canotaje en el que se aprenden cosas muy importantes como la relación con el viento y la corriente del río también es importante para nuestra seguridad. 2) Los veleros generalmente no desarrollan altas velocidades aún cuando éstos son propulsados por un motor fuera de borda. Esto también es una ventaja ya que el tripulante puede realizar maniobras que le permitan desviarse del curso de otras naves. 3) Las motos náuticas, los jet-ski, las lanchas medianas y los yates (dada su relación peso/potencia, el incremento del parque náutico y la ignorancia de sus tripulantes) son las embarcaciones más peligrosas tanto para sus tripulantes como para quienes están a bordo de otra. La velocidad es la principal causa de los choques, ya que sobre el agua no existe el freno. El alcohol y la falta de control culminan en un cuadro como el que terminó con la vida de Marcelo Abram. No faltan quienes aseguran que toda la responsabilidad descansa en la ausencia de "papá Estado" para controlar que sus "hijos/ciudadanos" cumplan con las leyes. A ver cuándo nos podremos hacer cargo de nuestras responsabilidades para tener, no sólo un río más seguro, sino un país y un mundo mejor.





























