El entramado de un sistema financiero en negro, como consecuencia de los altísimos niveles de informalidad de la economía nacional, es una de las claves para que florezcan los arbolitos que venden y compran el billete verde. El problema viene de décadas.
Detrás del arbolito están las “cuevas”, pero las llamadas “cuevas” no son solas, forman parte de una trama del sistema financiero formal, empresarios, operadores de bolsa, etc. Lo que se llamó en otros tiempos “mercado extra bursátil” o “mesas de dinero”. Por caso, en 2014, una investigación judicial reveló que la llamada Banca Nacional de Paris de entonces, tenía una trama en negro donde operaban privados vinculados a esa entidad.
Las “cuevas” son, al cabo, las terminales de muchas operaciones comerciales legales y a cielo abierto que sin embargo recaudan en negro (por caso, ropa y joyerías, entre otros)
La particularidad es que los montos del “mercado en negro” son chicos (un puñado de millones de dólares), sin embargo, impacta en un universo mucho más grande que transa el “verde” de acuerdo al precio que publica ese pequeño sector formador de precios.
Si bien se acepta que una parte del “precio” resulta de la oferta y la demanda, lo que revelaron los allanamientos de estos días en Buenos Aires es la intencionalidad política, la planificación de una subida abismal, destinada a demoler la estabilidad del gobierno, en especial de Sergio Massa. Entre los elementos secuestrados por la justicia, se encontró un cuaderno (que deberá peritarse, desde ya) donde figura un cronograma de precios y fechas al alza, planificado con antelación.
O se trató de videntes respecto de la oferta y demanda por venir, o de una operación burda que deciden un puñado de personas con finalidad política. En el gobierno no son ingenuos, y ligan la fecha electoral con las declaraciones del candidato Javier Milei (tildó de ‘excremento’ la moneda nacional). En UxP creen que se trató de un armado plenamente electoral.
Otro aspecto muy relevante para entender la corrida y la importancia estratégica de clausurar las “cuevas” reside en que ese pequeño mercado también marca el pulso de un gran mercado que es al menos 20 veces más grande: el del Contado con Liquidación (CCL), el modo legal, blanco, del dólar libre. El fueguito de la corrida lo arman el pequeño mundo de las cuevas del dólar blue, pero eso termina incendiando el mercado donde circula la plata “grande”, el CCL.
Con todo, el fondo del problema sigue siendo la debilidad estructural de la falta de reservas, y la necesidad del Banco Central de intervenir y vender en especial para evitar que el CCL escale.
Al cabo, falta de reservas, caída brutal de la recaudación por la sequía, una tradición dolarizadora en períodos electorales, sumados a que el candidato más votado sigue diciendo que va dolarizar y “cuanto más caro el dólar, más fácil dolarizar”, todo desemboca en una previsible escalada que llevó el dólar a una cifra de tres ceros.
El empeño del candidato Massa en formalizar la economía (acorralar al negocio en negro) resulta crucial en un horizonte a mediano plazo que cambie una tendencia al dólar que se instaló luego del “Rodrigazo” devaluador del 1975 y persiste hasta hoy. Si el bien más preciado, por caso, las casas de los argentinos, se compran y venden en dólares, ¿cómo es posible pensar en desarticular un mercado negro del dólar?
Desde Unión por la Patria creen que persistir a largo plazo con industrialización nacional, bajar los niveles de importación (por caso de la industria automotriz, muy extranjerizada), acumular reservas y también combatiendo la flagrante ilegalidad de las “cuevas” del microcentro, se llegará a un nuevo paradigma.
Tal vez por eso, Sergio Massa jugó fuerte en estas horas contra las “cuevas”, y empieza a mostrar resultados. Durante años, los organismos del Estado encargados de fiscalizar, durmieron. Y también (escapa al Poder Ejecutivo) sectores de la justicia intervienen a favor de los evasores, y detiene las causas.
Massa dejó la frase, tal vez clave, que podría sintonizar con el electorado o bien dejarlo fuera de carrera: “Voy a meter en cana a los que están especulando contra el ahorro de la gente, aunque me cueste la elección”.