Economía

Rinaldi: "Es un momento de oportunidad para entrar en el ladrillo"

Entrevista a Leandro Rinaldi, presidente de la Asociación Empresaria de la Vivienda (AEV)

Domingo 23 de Agosto de 2020

Salvador Di Stéfano: ¿Cómo afectó la pandemia en un sector tan importante como la construcción, paralizado al principio y reactivándose ahora?

Leandro Rinaldi: Es como decís vos, veníamos desempeñándonos normalmente hasta que se implantó la cuarentena y pasamos a trabajar a cero en la producción de obras. Continuamos haciendo algún trabajo administrativo de oficina básicamente comercial. Luego de un tiempo aproximado de 45 días, acordando con el Ministerio de Trabajo provincial, otras cámaras empresarias y colaborando con la Municipalidad en el desarrollo de protocolos tanto de obra como de oficina en materia sanitaria para evitar contagios, se fue incorporando gente a obras paulatinamente. Primero fue con cinco obreros, un número reducido pero que de a poco se fue instruyendo sobre las nuevas medidas de prevención, y luego de eso pasamos a una instancia superadora sumando cinco personas más, con lo cual había diez operarios más el técnico en seguridad, el jefe de obra y el técnico de obra, que igualmente sigue siendo poco en una propiedad horizontal. Hoy ya trabajamos casi normalmente, respetando algunos turnos para que no entre todo el personal mismo tiempo, y con ciertas limitaciones horarias.

— SD: Muchas veces hablamos de urbanización y negocios, ¿cómo está Rosario en esta materia y cuál es la relación con el municipio sobre altura, posicionamiento y demás requisitos?

— LR: La relación de la Asociación Empresaria de la Vivienda con el municipio es muy buena, dialogamos mucho y nos sentimos escuchados por esta gestión. Se trabaja con la Comisión Asesora, la cual está integrada por muchas entidades y es dirigida por el subsecretario de Planeamiento. Está gestión abre mucho la participación, hubo otras donde el ejecutivo bajaba directamente al legislativo sin pasar por la comisión, se trabaja seriamente. Siempre hay cuestiones por mejorar e incentivar, pero creo que el espíritu de esta administración está alineado con mejorar el urbanismo y que la convivencia entre los rosarinos sea cada vez mejor. Hay que saber que los tiempos del ejecutivo también dependen del legislativo, por lo cual las iniciativas siempre terminan en el Concejo.

—SD: ¿Hacia dónde está creciendo Rosario?

— LR: Principalmente centro y norte, pero también hay una tendencia a ir hacia los barrios, aunque allí el código urbano es bastante restrictivo salvo por corredores. El resto del área, si sacas el primer anillo, que es 27 de febrero, Pellegrini, Oroño, Suipacha y el río, tiene muy poca edificabilidad, con lo cual las posibilidades de crecer son acotadas.

— SD: En los últimos años nos acostumbramos a ver una escenografía cotidiana en la costa del río Paraná, pero si agarramos una foto de hace diez años, lo que hoy está en materia edilicia casi que no existía.

— LR: Eso ha crecido y se ha desarrollado un montón, es otra ciudad. Lo que es Puerto Norte no son muchas parcelas a desarrollar pero sí muy grandes. Todos de grandes escalas pero pocos.

— SD: ¿Sería conveniente que se trabaje en un proyecto para que las empresas de Rosario nucleadas en la Asociación Empresarios de la Vivienda y Desarrollos Inmobiliarios (AEV) puedan desarrollar algo en conjunto?

— LR: Totalmente, hay tierra a organizar y lotear de todo lo que era ex ferrocarriles allí en Puerto Norte. Existe alguna iniciativa de ese tipo, aunque ahora está parado en la justicia. Pero sí, hay tierras y posibilidades de crecer en esa zona e insisto, hay baja edificabilidad en el centro y mucha gente con ganas de venir a vivir a Rosario. Lo que ocurre es que la incidencia de la tierra ha subido mucho, y eso termina pagándolo el usuario final, por lo que lamentablemente muchas personas se vieron expulsadas de la ciudad los últimos años.

— SD: Cuando uno habla de altura no refiere a algo excéntrico. La altura hace que se prorratee más el costo del ascensor, portero o limpieza, y termina bajando el precio del departamento.

— LR: Por supuesto, cuando se da más edificabilidad tenés menos incidencia de la tierra en sí, y además la posibilidad de que un montón de gastos fijos o variables sean prorrateados en más metros, por lo cual el costo baja. Eso se traslada a precio y el precio lo paga el usuario final que es el rosarino o la gente del interior que quiere venir a vivir acá, y eso muchas veces no se visualiza.

— SD: Ustedes tienen una tarea titánica porque dar vuelta un negocio de construcción lleva entre 24 y 48 meses, y tienen que convivir con el flagelo de la inflación.

— LR: Es complejo el negocio porque son ciclos largos. Desde que compras el terreno, hasta que haces el proyecto, lo aprueban, construís el edificio, lo vendes y lo entregas, más todos los servicios, es un tiempo largo y en el medio te agarra siempre algo: inflación, crisis, devaluación. Lo que más te complejiza es la inflación.

— SD: ¿Cómo está el mercado hoy en relación a precios, demanda y oferta?

— LR: Notamos mucha avidez en la gente por alcanzar la propiedad, y eso se traduce en mucha consulta. Durante la cuarentena, vía redes sociales, hubo récord de consultar pero era muy difícil concretas operaciones porque, sin la posibilidad de reunirte, es prácticamente imposible. Una vez abierta la cuarentena pudimos empezar a recibir gente en las empresas u oficinas, y se fueron dando operaciones. Mucha gente hace la siguiente lectura, y es similar a la que hacemos nosotros, creemos que es un momento de oportunidad para entrar en el ladrillo. De hecho estamos lanzando una campaña llamada “Volvé al ladrillo”, con las cuatro entidades del sector: CEIR, CADEIROS y COCIR, que son las dos cámaras inmobiliarias y el colegio de corredores, en conjunto con la AEV. Es una oportunidad porque si vos miras las series históricas de los precios de las unidades de vivienda urbanas de calidad y con infraestructura, más allá de hitos y crisis puntuales, en el largo plazo los valores de las unidades subieron en dólares, así que estamos hablando de una inversión de bajo riesgo con capitalización a largo plazo. Si bien hoy la renta inmobiliaria es relativamente baja, puede llegar a mejorar y ha tenido momentos muy buenos. Lo vemos como una gran oportunidad, y más aún con el gobierno nacional habiendo despejado el tema de la deuda pública. Y te digo más, es una chance de canalizar los ahorros futuros en pesos, una familia que tiene excedente económico puede canalizarlo en una vivienda que en el futuro, como muestra la historia, va a subir en dólares.

— SD: La última. Después de trabajar toda la semana, ¿cómo te relajas?

— LR: Dos cosas. Me gusta jugar al tenis, es mi momento de reunión el sábado a la tarde con amigos, y también lo hago algún día en la semana cuando puedo. Lo otro es el asado con un buen vino argentino en familia y con amigos cuando se puede.

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