El Senado de la Nación se dispone al tratamiento de la Ley Bases, la cual ya concentra numerosos señalamientos y críticas por el carácter de sus reformas en materia fiscal, laboral, judicial y productiva. En este último sentido, los referentes industriales de Rosario cuestionan el beneficio, a sus ojos nulo, del régimen de incentivos para las grandes inversiones (Rigi) para la industria nacional.
El presidente de la Unión Industrial Pyme, Román Guajardo, sostuvo que los industriales no están en desacuerdo con la creación de un régimen de promoción de grandes inversiones en el país, pero “no estamos de acuerdo con el cómo”.
El Rigi es uno de los capítulos del proyecto de ley que el presidente Javier Milei impulsa en la legislatura nacional. La medida está direccionada a declarar de "interés nacional" a aquellos potenciales inversores extranjeros en proyectos de diversas áreas (agroindustria, infraestructura, forestal, minería, hidrocarburos, energía y tecnología) y deja abierta las puertas a toda inversión que supere los 200 millones de dólares.
Esas invesiones serían beneficiadas en el orden fiscal, jurídico y cambiario, sin distinción de actividad productiva, como por ejemplo las exenciones en el pago de derechos de exportación (retenciones) y en el pago del IVA, y promete una estabilidad normativa sobre lo aplicado por los próximos 30 años.
>> Leer más: Fisfe pidió cambios al proyecto de régimen de incentivo a grandes inversiones
Guajardo expuso ante los senadores y sostuvo que “la Ley Bases toca tantos puntos que la mayoría de los referentes industriales fuimos a abordar el mismo tema que es el Rigi”, siendo que 7 de cada 10 expositores fueron representantes del sector productivo, sobre todo industrial, del país.
RIGI.JPG
Cuadro confeccionado por el Centro de Economía Política Argentina (Cepa) comparando los beneficios contemplados por el Rigi y las diferencias que implica con la aplicación del régimen general de inversión actual.
El referente empresarial definió su exposición como “conceptual” y esgrimió: “Estoy de acuerdo con que haya un régimen de promoción a las grandes inversiones. Hay regímenes de promoción en muchísimas zonas como en Brasil y en Colombia, pero con lo que no estamos de acuerdo es en el cómo”. Y señaló, en diálogo con La Capital, que “se le da demasiado o mucho a los que vienen a invertir de afuera y se les exige muy poquito a cambio”.
Guajardo detalló que "solamente se puede encontrar un régimen tan bondadoso en países africanos como Kenia. Argentina ya es un país industrial, no hace falta que se le regale tanto" a las firmas que busquen invertir en el país y añadió que “estamos llevándolo a un extremo que es innecesario”.
roman guajardo.jpg
Román Guajardo, titular de la Unión Industrial Pyme Regional Rosario.
“Se está inclinando la cancha en desmedro de la pyme nacional, del desarrollo nacional”, advirtió Guajardo, para sumar que de aprobarse el Rigi en la Ley Bases tal cual está presentado, “el golpe puede ser muy grande para quienes están trabajando y para quienes pueden trabajar”.
El empresario dijo que el país tiene “una fuerte dependencia del exterior. Desde el clima en los países a los que importamos hasta la fijación de los precios internacionales” y que se encuentra en una situación de desventaja comparativa. Pero resaltó la capacidad industrial argentina y destacó: “Hoy la verdadera pelea por el desarrollo está en el conocimiento. Ese es el camino por el que debemos profundizar".
>> Leer más: Grandes inversores: una "promoción" que liquida a la industria nacional
“El mundo en general está discutiendo reindustrializarse, de promover la industria local. Proteger la industria no es una mala palabra”, aseguró.
Un sector en caída libre
A la hora de describir la situación del sector industrial en la región santafesina, el referente industrial se aferró a los informes de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), la cual “viene marcando una tendencia a la baja que arranca en el 2023 con la sequía y se agudiza con la incertidumbre política, las restricciones a las importaciones y las medidas anunciadas y las proyecciones de Javier Milei”.
La industria se encuentra en el peor momento de la última década, con una retracción de su actividad del 10% en los primeros tres meses del año, debido a “la menor demanda interna numerosos sectores” como las ramas de bebidas, fiambres y embutidos, productos lácteos, siderurgia, minerales no metálicos, fundición, bienes de capital, prendas de vestir, aparatos de uso doméstico, plástico, madera y muebles, y por la “persistencia de inconvenientes en el acceso a insumos importados debido a demoras en el pago a proveedores del exterior”. Esto derivó en la descapitalización de empresas, el adelantamiento de vacaciones, la revisión de la estructura de costos y en la detención de plantas enteras.
>> Leer más: La UOM Rosario alerta sobre una ola de despidos en las industrias de la región
El último informe de situación de la actividad industrial publicado por Fisfe expone que “el nivel de actividad fabril de los primeros dos meses de 2024 se ubicó por debajo de los registros alcanzados al menos en los últimos ocho años”, además de subrayar el deterioro generalizado de la actividad fabril santafesina: “El 63% de las ramas fabriles presentó una disminución de su nivel de actividad en relación al mismo mes del año pasado. Este panorama se agrava al recordar que en 2023 la producción industrial santafesina se contrajo un 9,2% interanual, siendo bajo el nivel actual de comparación”.
En esta línea, Guajardo anticipó que es inestimable la cantidad de puestos de trabajo que directa e indirectamente se pondrían en peligro con la aprobación del Rigi pero “obviamente va a afectar a quienes están proveyendo a esos sectores, a los que dejen de consumir sus bienes. También tenemos que ver cuántos recursos se pueden recaudar a nivel local”.
El dirigente empresario remarcó que, a nivel nacional, el retroceso de la producción industrial manufacturera fue de 21,2% interanual en marzo. No obstante, enfatizó que “lo último que se toca es la mano de obra. El industrial en general tiene un fuerte compromiso con su personal”, aunque la imprevisibilidad en el sector es categórico y es muy difícil sostener un pronóstico de cara a lo que podría venir con la aprobación del régimen impulsado por el Ejecutivo nacional.