Que la crisis internacional y la debacle de la actividad económica a nivel local
erosionó al aparato productivo nacional no es novedad. Sin embargo, que el entramado pyme
—principalmente las empresas que aglutinan hasta 20 empleados— pueda salir ileso de las
turbulencias económicas es llamativo.
El informe "Estructura pyme 2009" realizado por la
consultora Claves Información Competitiva advierte que las fortalezas de las pymes serán justamente
las características que influyen positivamente en la actual coyuntura y que las debilidades tienen
menos peso en el presente.
Entre las principales fortalezas de una pyme se destacan
los bajos índices relativos de endeudamiento, la alta flexibilidad a los cambios y la rápida
adaptación al contexto y los ciclos operativos breves. Las principales debilidades, en cambio,
tienen que ver con que casi las dos terceras partes de las pymes son empresas familiares, la
dirección está enfocada al corto plazo, existe un escaso poder de negociación y las fuentes de
financiamientos son escasas.
Daniel Ripari, gerente de análisis competitivo de Claves,
explicó que las fortalezas tienen más peso que las debilidades porque el foco del negocio no pasa
por el debilitado comercio internacional sino por el mercado interno y esto genera buenas
perspectivas. "Seguramente se achicará la torta del valor bruto de producción pero las pymes
tendrán la misma participación", apuntó.
El informe señala que la facturación total de las pymes en
la estructura global productiva durante 2008 fue de 834.700 pesos. También advierte que durante
este año la cantidad de personas físicas y jurídicas del área pyme 2009 suma 553.645 mientras que
en 2007 ese categoría concentraba a 427.604 firmas.
Es así que el peso específico del segmento pyme respecto
del total de empresas formales en 2009 es del 99,05%, sólo un mínimo inferior al 99,43% de 2007.
Esto confirma su importancia en la trama empresaria nacional.
Dentro de las principales características del segmento pyme
se encuentra que estas firmas generan empleo para 11,2 millones de personas, es decir, ocupa el 68%
de la fuerza laboral. del país.
El gerente de la consultora indicó que en el último tiempo
el mayor crecimiento se registró entre las micropymes o pymes que emplean hasta 20 trabajadores.
"En este segmento se dio un crecimiento notorio, no así en las firmas con más de 66 trabajadores",
precisó.
A pesar de que las pymes más pequeñas no sufrirán tanto el impacto
de la crisis internacional y local, las perspectivas no son color de rosa para las empresas en
general. Ripari destacó que cada vez son menos las pymes que logran incrementar su nivel de
facturación, existe una desaceleración en la creación de empleos, el incesante aumento de materias
primas y salarios deteriora la rentabilidad de las pymes y el proceso de reinversión de fondos y
pocas dicen que aumentaron la rentabilidad, además la utilización de la capacidad instalada empezó
a decrecer.
El directivo resumió: "La preocupación de las pymes pasa por el aumento de costo
de materias primas, costos salariales y disminución de la rentabilidad y los retrasos de la cadena
de pagos, por la caída de ventas".
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