Gracias a las transferencias que el gobierno nacional para asumir los gastos por Covid, las provincias mejoraron sus cuentas públicas en 2020. Así lo señala un informe del Instituto de Análisis de Realidad Fiscal (Iaraf), que estimó en 0,5% del PBI los recursos extra girados a los Estados subnacionales para atender la crisis provocada por la pandemia.
En este contexto, Santa Fe fue una de las provincias más beneficiadas: con una leve caída de los recursos (-1%) y una cruda reducción de gasto (-11%), mejoró once puntos su resultado primario en relación al gasto total, del déficit 6,2% 2019 al superávit de 4,8% un año después.
Con distinta intensidad, la mayoría de las provincias aprovechó la decisión del gobierno nacional de cargarse al hombro la atención de los efectos económicos de la pandemia, para hacer caja ajustando fuerte el gasto. En su último reporte, el Iaraf pone en números agregados esta realidad. Destacó que las cuentas provinciales mostraron una leve mejora interanual en el resultado primario, mientras que el déficit fiscal (que incluye los intereses) se redujo a menos de la mitad del observado en 2019.
El Iaraf enfatizó el papel que jugaron las transferencias del nivel nacional, que tuvieron “un fuerte aumento en el marco de la pandemia”. Las estimó en alrededor del 0,5% del PBI. Sin ellas, el resultado consolidado de provincias hubiese mostrado un déficit primario del 0,3% del producto, en lugar del superávit que se verificó.
En 2020, los ingresos públicos provinciales ascendieron a $ 4.752.532 millones, un 5,3% real por debajo del año anterior. Los gastos consolidados alcanzaron los $ 4.830.122 millones, resultando 7,4 puntos porcentuales mejores a 2019.
De este modo, el 2020 cerró con un déficit fiscal de $ 77.590 millones (0,3% del PBI) para el consolidado de provincias. Al excluir los intereses de la deuda del total de gastos, surge que el resultado primario fue de $ 62.843 millones, un superávit equivalente al 0,2% del PBI.
Los economistas del Iaraf explicaron que la merma de los recursos en el consolidado provincial se dio en el marco de la crisis sanitaria del Covid-19 y las medidas adoptadas por los distintos niveles de gobierno para intentar controlarla, lo cual impuso un freno a la economía. Las transferencias corrientes del gobierno nacional fueron las únicas que mostraron una variación real positiva, del orden del 82% respecto a lo ingresado en este rubro en 2019. Por esta cuenta se canalizaron gran parte de los envíos de Nación a provincias con el fin de atenuar los efectos de la crisis sanitaria.
Para tomar una dimensión de la relevancia que tuvieron estas transferencias del nivel nacional de gobierno, el instituto calculó el nivel de esta partida en el hipotético caso en que la misma se hubiese mantenido constante en valores reales respecto a lo observado en 2019. Así, concluyó que tuvieron un “exceso” de $ 150.000 millones respecto al valor que las hubiera dejado constantes en términos reales.
Las provincias tuvieron un desempeño dispar en materia de ingresos. Misiones (6%), Tucumán (5%) y La Rioja (4%), mostraron aumentos reales. En el otro extremo se encuentran Caba (-14%), Neuquén (-13%) y Tierra del Fuego (-13%). Santa Fe fue una de las que menos perdió: -1%. Y fue una de las que más redujo el gasto (-11%).
Pero fue la que más mejoró su resultado primario (antes de intereses) respecto del año anterior. Mejoró once puntos respecto del gasto total, seguida por Santiago del Estero (9,3 puntos), y pasó del déficit a un superávit de 6,2%. Si se evalúa el déficit fiscal (incluido intereses) en relación a los gastos totales, se aprecia que las jurisdicciones con mejores resultados fueron Santiago del Estero (23%), Córdoba (6%), y Santa Fe (5%).
La provincia de Santa Fe cerró el primer trimestre del año con un superávit financiero de $ 12.533 millones, producto de recursos por $ 127 mil y gastos por $ 114 mil millones. El incremento de disponibilidades financieras fue de $ 41.510 millones.