El Indice de Confianza del Consumidor para la ciudad de Rosario, que elabora el centro de estudios Igualdad Argentina, reveló que los consumidores locales tienen una visión particularmente pesimista acerca de la situación macroeconómica del país, en el presente y hacia el futuro.
En base a los resultados obtenidos a través de las encuestas realizadas a fines de abril se detectó que el 92,9% de los rosarinos y rosarinas considera que la situación económica del país es peor que la registrada un año atrás. Sólo un 0,8% la considera mejor.
En cuanto a las expectativas sobre el desempeño económico futuro, las proyecciones, si bien son pesimistas, muestran una leve mejora respecto a las encuestas anteriores. En este caso, un 45,1% de los encuestados considera que la situación económica del país estará peor dentro de un año, mientras que sólo un 23,2% estima que habrá una mejora. Los analistas del centro de estudios atribuyen al año electoral los mejores resultados relativos. “Las expectativas se mantienen más altas que la valoración presente, aunque muy por debajo del promedio histórico y con un importante deterioro”, señaló Javier Ganem, titular de la comisión de economía del centro y decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNR.
El indicador de expectativas arrojó un valor absoluto de 44,8 puntos que representa un aumento del 4% con respecto a la última medición del año 2022. En cambio, las condiciones presentes siguen siendo muy bajas, con un valor absoluto de 24,6 puntos.
Al puntualizar la consulta sobre la percepción personal de las finanzas, el 58,6 % de los rosarinos considera que su situación económica actual es peor que la de un año atrás.
En este mismo sentido pero en proyección al futuro, el informe indica que el 33,9% de los habitantes de la ciudad tiene la expectativa de que su situación económica mejore en una año, mientras que el 32,7% considera que estará peor y el 16,2% igual.
La sensación sobre la realidad económica nacional impacta de lleno en la decisiones de consumo. A nivel general, la disposición para la compra de bienes durables como la de inmuebles muestran resultados negativos aunque moderada para las compras menores, y más marcada para las inversiones en casas y autos.
En relación a las compras menores, el informe señala que para esta primera parte del año, un 57,4% de los encuestados consideraron que no es un buen momento para realizar compras de muebles, televisores, lavarropas, computadoras, etcétera.
Así y todo, el 38,4% brindó una respuesta positiva. Los analistas djudican estas posturas optimistas al rol que cumple la adquisición de este tipo de bienes durables como refugio frente la actual inercia inflacionaria, la devaluación del peso y las pocas opciones de inversión financiera.
A la hora de realizar compras superiores, como la de inmuebles o automóviles, se muestran mucho más cautelosos. El 71,5% de los ciudadanos considera que no es buen momento para realizar estas grandes adquisiciones particulares.
El informe asegura que el gobierno no logra modificar la valoración ciudadana acerca de su gestión. “El actual, es el menor registro de confianza histórico que se verifica para este índice desde el año 2016 a la fecha, lo cual refleja la honda preocupación por el desmanejo de las variables macroeconómicas, fundamentalmente la inflación, y la falta de visualización de una mejora en el corto y mediano plazo”, indicó.
El subíndice de situación macro del mes de abril de 2023 se situó en 21,5 puntos, lo que representa una caída del 6,5%. Este indicador es clave para visualizar la aprobación de la política económica.