El impuesto sobre los ingresos brutos (IIBB) es el tributo de mayor importancia recaudatoria a nivel provincial, pero también es un impuesto criticado por la doctrina debido a los efectos de acumulación en cascada que su diseño trae aparejado.

La recaudación del impuesto a los ingresos brutos mide el pulso de la actividad económica.
El impuesto sobre los ingresos brutos (IIBB) es el tributo de mayor importancia recaudatoria a nivel provincial, pero también es un impuesto criticado por la doctrina debido a los efectos de acumulación en cascada que su diseño trae aparejado.
A su vez, se suelen criticar los saldos a favor del impuesto a los IIBB, los cuales se producen como consecuencia de mayores pagos efectuados a través de los distintos regímenes de retención y percepción que superan nominalmente los importes del correspondiente impuesto determinado. A diciembre de 2019, este saldo a favor en la provincia de Santa Fe ascendía a $7.000 millones.
Pero además, es conveniente aclarar que el asunto de los saldos a favor en la provincia de Santa Fe se origina en el año 2008, por lo cual es un problema que tiene una gestación de 12 años y que desde entonces ha persistido.
Debemos decir que la recaudación del impuesto a los IIBB por todos los rubros y subrubros ascendió en el presente año a $7.863 millones en agosto, $7.650 millones en septiembre y a $8.068 millones en octubre, promediando $7.860 millones en esos últimos tres meses.
Asimismo, debemos aclarar que, al realizar comparaciones intertemporales en materia de ingresos públicos, es tendencioso no advertir el aumento ficticio que en la recaudación nominal genera el proceso inflacionario. En ese sentido, en el período comprendido entre enero y septiembre de 2020 el IPC registró un incremento acumulado de 22,6% (IPEC), lo cual genera un impacto real sobre la recaudación.
Pandemia y bancarización
La recaudación del impuesto a los ingresos bruto en el particular contexto económico de este año 2020 ha estado determinada por múltiples factores, entre los cuales se incluye el impacto dinamizador de las políticas activas implementadas desde el gobierno nacional y provincial (subsidios a gimnasios, canchas de futbol, bares, hoteles, jardines maternales), todas las cuales han sido instrumentadas a través del sistema bancario.
En ese contexto, la provincia de Santa Fe ha recibido, entre otros, transferencias no automáticas por conceptos tales como:
- Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), 20.463 millones de pesos;
- Asignaciones por el Programa ATP, 12.034 millones de pesos;
- Créditos a Tasa “24%” FOGAR, 2.663 millones de pesos;
- Crédito a Tasa “Cero” FOGAR/FONDEP, 4.410 millones de pesos;
- Recarga extra de Tarjetas Alimentarias, 551 millones de pesos
Si bien la mayor parte de los beneficiarios de estas transferencias están exentos de IIBB, las compras que ellos realizan redundan en una mayor bancarización de la economía, lo cual no es inocuo en materia fiscal. Además de haber amortiguado sensiblemente el impacto recesivo de la pandemia, esas medidas han inducido un virtuoso avance en la meta de inclusión financiera.
Según datos del Banco Central, este fenómeno se reflejó entre diciembre de 2019 y junio de 2020, en un incremento a nivel nacional de:
Estas breves consideraciones sirven para evidenciar que el desempeño de la recaudación tributaria está determinada también y de forma insoslayable por la actividad pública en sus diversas aristas y, en el contexto recesivo generado por la pandemia, la importancia relativa de la misma ha sido creciente.
Finalmente, para cuestionar el saldo a favor de IIBB es sumamente necesario analizarlo con un análisis retrospectivo desde 2008 hasta la actualidad. Además, este tema constituye una problemática común a las provincias argentinas.
Si en diciembre de 2019 había un saldo a favor de $7000 millones y no pudieron ser devueltos por la gestión anterior, es impractible sugerir que estos saldos sean devueltos en la actualidad, dada la situación de emergencia generada por la pandemia y la estructura técnica actual del impuesto (generada por la bancarización de la economía). Por ello, cabe preguntar por qué no se devolvieron durante las gestiones del Frente Progresista.