Las provincias perderían de recaudar $ 3,5 billones en 2024 a partir de la reducción del impuesto a las ganancias sobre los salarios y de diversas disposiciones que afectarán la distribución del IVA. En el caso de Santa Fe, el impacto será de $ 383.656 millones, equivalente al 0,08% del PBI, según estimó el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).
El centro de estudios analizó el impacto fiscal que tendrían el año próximo dos medidas tomadas a fines de este año. Una es la reforma al impuesto a las ganancias, que implica un nuevo mínimo no imponible anual equivalente a 180 salarios mínimos vitales y móviles anuales. La otra medida está está asociada a medidas de administración tributaria realizadas en 2023 con el objetivo de compensar la pérdida de recaudación por la sequía. Esto sucedería producto de los créditos fiscales originados por las mayores percepciones aduaneras recaudadas en 2023. Es decir, se efectuaron anticipos de recaudación por mayores percepciones aduaneras en 2023, que se compensarán en 2024. El instituto no calculó, en cambio, el impacto de la continuidad de “Compre sin IVA”, por considerarlo muy complejo.
En base a proyecciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), el Iaraf calcula que la pérdida de recaudación de IVA y Ganancias puede llegar a ser del 1,7% del PBI. Esta merma se repartiría así: 0,93% del producto para provincias y Caba y 0,76% para el gobierno nacional.
En el caso de Santa Fe, el Iaraf estimó que la reducción de ingresos por el suba del mínimo de Ganancias llegará a $ 196.342 millones, un 0,04% del PBI, mientras que por la compensación de anticipos de IVA llegaría a $ 187.314 millones (0,04%). En total, $ 383.656 millones, equivalentes al 0,08% PBI o a $ 92.953 por habitante.
Para evaluar el impacto fiscal de esta posible pérdida de recaudación en cada provincia, el Iaraf lo contrastó con el resultado primario de 2022, el único año del que se cuenta información completa en todos los casos. “Lo más probable es que estos resultados hayan empeorado durante 2023. es decir que los ratios serían aún más adversos”, aclara.
De las 24 jurisdicciones analizadas, únicamente en cinco la pérdida es inferior al resultado primario positivo de 2022. Estas son Santiago del Estero, Chubut, Mendoza, Córdoba y Caba. Otras 16 pasarían de superávit primario a déficit. En Buenos Aires, San Luis y La Pampa, que ya tenían déficit primario, la pérdida de ingresos lo incrementaría. En Buenos Aires, por ejemplo, el déficit primario se cuadruplicaría. “A nivel consolidado, se pasaría de un superávit primario de 0,68% del PBI a un déficit primario de 0,25% del PBI. La relación entre la pérdida de ingresos y el resultado primario es negativa, del orden de 1,36 veces”, indicó.
Según el Iaraf, esta potencial situación que podría darse en las provincias y CABA, “seguramente va a poner en discusión la suba de los impuestos a los ingresos brutos como mecanismo alternativo de compensar la pérdida de coparticipación”.
La puja distributiva entre Nación y provincias se acentuó tras las medidas de alivio fiscal dictadas por el gobierno saliente y la amenaza de reducir las transferencias por parte del Ejecutivo nacional entrante. En ese contexto, de un lado y otro sacan cuentas.
Según el Ieral de la Fundación Mediterránea, en caso de sostenerse la devolución de IVA a consumidores y la reducción a la mínima expresión de lo colectado por el impuesto a las Ganancias se daría una merma de recaudación de poco más de 2 puntos del PIB en 2024. El impacto sería de entre 3,0 y 5,5 % del gasto primario de la mayoría de las provincias.
La consultora rosarina LP consulting citó datos del Ministerio de Economía para señalar el impacto de la elevación del mínimo no imponible de Ganancias. En septiembre, la coparticipación aumentó en términos reales un 2% respecto a igual mes del año anterior descontando la inflación, mientras que en octubre cayó 7% y en noviembre 18%. “Estos datos muestran que el impacto en los ingresos provinciales de las decisiones que tomó el gobierno nacional unilateralmente es muy sustantivo”, indicó el informe.
La consultora señaló que, en lugar de negociar compensaciones, la discusión Nación y provincias podría ser la oportunidad de suscribir entre las provincias y el Estado nacional un nuevo acuerdo de coordinación tributaria. “Debería contemplar mejorar la correspondencia fiscal”, indicó.