Sabemos que la economía no es, rigurosamente, una ciencia universal, puesto que una misma medida suele tener resultados distintos según el lugar y tiempo en que se aplique.

Cuando se produce emisión monetaria en cantidades importantes la inflación está al acecho.
Sabemos que la economía no es, rigurosamente, una ciencia universal, puesto que una misma medida suele tener resultados distintos según el lugar y tiempo en que se aplique.
Cuando se produce emisión monetaria en cantidades importantes la inflación está al acecho. Podemos preguntarnos entonces cuáles son los recursos con que cuenta una sociedad para hacer frente a la misma. Entre ellos tenemos la capacidad instalada de la industria, la calidad de su tecnología y el dinamismo para incrementar la oferta agregada, el mercado de capitales, el régimen político-institucional para canalizar y resolver conflictos, y todas aquellas particularidades que conduzcan a mejorar la productividad de las empresas y la competitividad de un país. Distintas serán las consecuencias si se cuentan o no con los mismos.
Para analizarlo mejor, conviene ver qué sucedió con la emisión monetaria y la inflación en nuestro país entre 2004 y 2021. Para ello, elaboramos un índice de Precios al Consumidor (IPC) Corregido, que fue construido de la siguiente manera: período 2004-2006 y 2017-2021, fuente Indec; período 2007-2015, Graciela Bevacqua; 2016, Banco Central (BCRA). Es decir, en el período en que el Indec estuvo “intervenido” no se consideraron, ni el IPC Congreso, ni en 2016 los índices de la Provincia de San Luis (31,4%) o CABA (41%).
En los últimos 18 años el IPC Corregido indica que la inflación fue extraordinaria, del 7.710,55% con un promedio anual del 27,39%. Cifras semejantes a la expansión de la Base Monetaria (BM); 7.776,61% y 27,45% respectivamente.
Por lo tanto, en nuestro país durante el período 2004 - 2021 la emisión monetaria fue inflacionaria ya que los índices de Precios al Consumidor Corregido y de expansión de la Base Monetaria “se copiaron”.
Comparto el criterio de los que piensan que la inflación es un fenómeno multicausal, dado que son múltiples las causas que la provocan. Pero, no es menos cierto que la existencia de una gran emisión de billetes para atender dichas causas resulta la polea de transmisión que afectando a otras importantes variables nos conduce hacia la inflación.
Debe quedar bien en claro también que la inflación es un fenómeno macroeconómico. Quienes sostienen lo contrario, solo depositan la culpa exclusivamente en el sector privado.



