El dólar oficial cerró el lunes al alza, la cotización promedio experimentó una suba de $1,04 centavos respecto del viernes y se ubicó en los $194,0, en medio de una jornada en la que el Banco Central realizó ventas por u$s 28 millones. “Las pérdidas acumuladas de enero se acomodan ahora en poco más de u$s 100 millones, todavía por debajo del saldo negativo de enero del año pasado”, señaló Gustavo Quintana, analista de PR Corredores de Cambio.
En el mercado informal, el denominado dólar “blue” marcó un retroceso de tres pesos, en $383 por unidad. En tanto, en el mercado bursátil, el dólar contado con liquidación (CCL) registra un incremento de 0,3%, a $371,60; mientras que el MEP sube 0,9%, a $356,77, en el tramo final de la rueda.
En el segmento mayorista, la divisa estadounidense finalizó con un incremento de 29 centavos respecto al cierre previo, en un promedio de $186,56. Asì, el dólar con el recargo de 30% -contemplado en el impuesto PAÍS- marcó un promedio de $252,29 por unidad, y con el anticipo a cuenta del Impuesto a las Ganancias de 35% sobre la compra de divisas, a $320,21.
En tanto, el dólar destinado al turismo en el exterior - y que cuenta con una alícuota de 45%- se ubicó en $339,62, mientras que para compras superiores a 300 dólares -y que posee un impuesto adicional de 25%-, se ubicó en $388,14.
El volumen operado en el segmento de contado fue de u$s 158 millones, en el sector de futuros del Mercado Abierto Electrónico (MAE) se registraron operaciones por u$s 94 millones y en el mercado de futuros Rofex US$ 1.280 millones.
Por otro lado, la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) se reunirá esta semana para definir una nueva suba en sus tasas de interés de referencia, en una economía donde la inflación ya comenzó a desacelerarse.
En diciembre pasado, la entidad monetaria resolvió subir las tasas unos 50 puntos para ubicarla en un rango de entre 4,25% y 4,50%, el mayor nivel desde 2007. El camino restrictivo de la FED - uno de los más rápidos en décadas- comenzó en marzo del año pasado cuando dispuso un primer incremento de 25 puntos porcentuales a unas tasas que hasta entonces se ubicaban en niveles cercanos a cero, con el objetivo de sostener la economía durante la recuperación pos pandemia.
Tras lo cual, en mayo subió la tasa en 50 puntos, y luego, en las reuniones de junio, julio, septiembre y noviembre, el organismo monetario las elevó en 75 puntos. De esta forma, la inflación anual, tras llegar a un récord en cuarenta años de 9,1% en junio pasado, comenzó a moderarse y en diciembre pasado fue del 6,5%.
La expectativa en la reunión de este martes y miércoles es que la FED siga reduciendo las subas de tasas con un alza de 25 puntos, según la agencia Bloomberg. La FED, inicialmente cuestionada por comenzar a endurecer su política monetaria demasiado tarde, ahora es criticada por lo inverso: de que se está excediendo con las tasas y que ello puede generar una recesión.
“Aún con la reciente moderación, la inflación continúa alta y la política necesita ser lo suficientemente restrictiva por un tiempo para asegurar que la inflación retorne al 2% de forma sostenida”, afirmó hace dos semanas la vicegobernadora de la FED, Lael Braindard.
Otros funcionarios como los presidentes de las reservas federales de Dallas y Philadelphia, manifestaron su apoyo a subas de 25 puntos. Los economistas especulan con que la FED hará otra suba de tasas de 25 puntos, y luego las dejará sin modificaciones,