La producción estimada de trigo es de 13,4 millones de toneladas, con una caída de 39,4% respecto de la campaña anterior, de acuerdo con el informe de Estimaciones Agrícolas de la Secretaría de Agricultura de la Nación.

Las lluvias de los últimos siete días mejoraron la oferta hídrica superficial.
La producción estimada de trigo es de 13,4 millones de toneladas, con una caída de 39,4% respecto de la campaña anterior, de acuerdo con el informe de Estimaciones Agrícolas de la Secretaría de Agricultura de la Nación.
“El principal factor de esta importante baja productiva con respecto a la campaña anterior y a las últimas seis campañas, la falta de lluvias en todo su ciclo en prácticamente toda la región triguera y las bajas temperaturas y heladas tardías en su período crítico de floración”, indicó la Secretaría.
Según el trabajo, “se observa que algunos lotes de trigo ya han sido destinados al pastoreo de hacienda o directamente se barbecharon para la siembra de gruesa”.
A la fecha se lleva cosechado 8% de la superficie viable a nivel nacional frente a 18% del ciclo anterior.
En Santa Fe el avance de cosecha es de 8%, la misma está muy avanzada en la zona norte, en tanto que recién comienza en lo zona centro sur.
Mientras tanto, la siembra de soja alcanzó a 12% de las 16,7 millones de hectáreas proyectadas para la campaña 2022/23, lo que significa que tiene una demora interanual de 16,7 puntos porcentuales. Así lo informó la Bolsa de Cereales en su Panorama Agrícola Semanal.
Las lluvias de los últimos siete días mejoraron la oferta hídrica superficial pero la distribución y los acumulados fueron heterogéneos y amplias regiones sobre el centro del área agrícola dependen de nuevas precipitaciones en el corto plazo, advirtió la entidad.
En la región núcleo que releva la Guía Estratégica para el Agro (GEA), la siembra de soja viene atrasada pero a ritmo vertiginoso. Tras las últimas lluvias se avanzó sobre 900.00 hectáreas y se logró llegar a 1,9 millón de hectáreas, un 47% de la soja de primera que se espera implantar en la región núcleo. “Es una carrera a contrarreloj para arrebatarle a las altas temperaturas y al viento la posibilidad de seguir avanzando”, señalaron desde la Bolsa de Comercio de Rosario.


