Los concejales seguían anoche los casi 400 puntos del Código de Convivencia con el objetivo de presentar las propuestas al oficialismo, que se ocupará de unificarlas y elaborar un texto común que es el que se terminaría discutiendo hoy en el recinto.
Ayer por la noche los ediles presentaban sus propuestas para la elaboración de ese texto definitivo, que regulará sobre todo las sanciones y multas ante las contravenciones de los ciudadanos.
Una vez elaborado el texto unificado con las diferentes propuestas, se someterá nuevamente a la discusión de los concejales de los distintos bloques, para que opinen al respecto, y luego deberá reunirse la comisión de Gobierno.
Una vez que esta comisión dé el okey al texto unificado entonces se debatirá en el recinto.
El proceso es largo y merece la máxima atención ya que se trata de 400 artículos que regularán la vida de los rosarinos.
Entre ellos hay varios puntos que suscitaron rispideces entre los bloques.
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Uno de ellos es la posibilidad de que sean los vecinos quienes realicen denuncias a través de fotos y videos, para que las reparticiones municipales emitan las multas correspondientes, por ejemplo en el caso de autos mal estacionados.
También se propone el juicio por jurado si el procurador lo solicita para faltas graves, multas por videocámaras con la digitalización del acta, juzgamiento y notificación al infractor.
La elección de los nuevos cargos en la Justicia de Faltas y el sistema para designarlos es uno de los puntos en los que el consenso es más difícil .
El Ejecutivo propone que haya un concurso público de antecedentes y oposición con un jurado especial formado por una terna por orden de mérito. Pero, para cubrir las vacantes se hará una búsqueda con postulantes que sean empleados municipales a través de un concurso cerrado. Si fracasa, habrá otra instancia abierta.
Otro punto problemático es el tratamiento sobre cuidacoches, limpiavidrios y venta ambulante. El tema anticipó tensiones.
El proyecto oficial plantea que la actividad será punible siempre y cuando exista algún elemento de amenaza: “Aquella persona que, mediante actos determinados obstruya o altere la fluidez o seguridad del tránsito o que mediante actos extorsivos o de cualquier otra manera se arrogue preferencia de uso de la calzada o parte de la misma sin autorización de la autoridad, será sancionada con multa, con la opción de tareas comunitarias”, señala el proyecto del nuevo Código.
Hay bloques que plantean que el proyecto del intendente no resuelve las amenazas en la etapa previa a la denuncia, y proponen la prohibición por zonas conflictivas.
Otro debate es la aplicación de multas a las infracciones en las construcciones en altura y la incorporación de las vibraciones como ruido molesto considerado como una como falta que se podría sancionar.
Ahora falta que la comisión de Gobierno se vuelva a reunir para analizar el texto que envíe el oficialismo, y recién después se podrá llevar al recinto. Anoche los distintos bloques ultimaban sus propuestas para la elaboración de un texto unificado con todas las miradas.