Pueden intuirse varias causas de este arranque de Copa de la Liga que no es el mejor para Central. O el imaginado, tal vez. Aunque tiene toda la lógica. Sí hay que decir que la victoria sobre Independiente Rivadavia de Mendoza, el jueves último en San Nicolás por la mínima diferencia, llegó en un momento justo. Para evitar dudas, para no entorpecer la preparación de lo que vendrá con sombras innecesarias. Pero está claro que esta versión del equipo de Russo todavía no arrancó en plenitud y lo que se trata en este análisis es de identificar las causas.
En las primeras cuatro fechas de la Copa de la Liga que terminó coronando, Central alcanzó 4 puntos en las primeras cuatro fechas. Es decir, uno menos que en este campeonato. Entonces también ganó un partido (2-0 a Talleres en el Gigante), pero perdió dos. Es más, ahora los canallas tienen 5 puntos y al término de la 6ª fecha de la Copa de la Liga pasada esa era la cantidad que ostentaba, justo antes del clásico que lo revivió para iniciar una carrera frenética hacia el título.
Por eso mismo, la situación actual no solo no es para alarmar a nadie y menos cuando el último encuentro fue con triunfo. Sufrido, con Fatura Broun como figura, pero triunfo al fin. Sin embargo, este Central por ahora no alcanzó los estándares de confianza que logró desde ese 1 a 0 a Newell’s en Arroyito hasta la coronación con Platense.
El 22 de diciembre Central jugó su último partido del año, ante River en Santiago del Estero. Desde ahí, con semejante desgaste, hasta el retorno a los trabajos mediaron apenas un par de semanas. Imposible una buena recuperación.
Además, el club ya había acordado una gira por Uruguay de diez días, con tres amistosos de los “oficiales”, de esos de 90 minutos, así que la pretemporada arrancó con todo y así se llegó a principios de esta Copa de la Liga, demasiado temprano. El jueves 25 de enero ya se estaba jugando por los porotos en serio.
Refuerzos no tan disponibles
No son pocos los técnicos que para justificar un mal arranque apelan a que los refuerzos pedidos no llegaron o no lo hicieron a tiempo, tal el caso de Rubén Insúa en San Lorenzo, por ejemplo, tras el 1-4 ante Racing. Miguel Angel Russo jamás se quejó, pero sí advirtió en medio de las mieles del éxito que Central necesitaría reforzarse en vistas del exigente año que le toca, con Copa Libertadores comenzando en abril.
Y a la dirigencia le cabe las mismas de la ley que para el plantel. Tuvieron muy poco tiempo para poder rearmar todo y por eso mismo recién esta semana puede decirse que completó el cuadro de incorporaciones, con la última presentación de Jonatán Gómez.
Unos días antes le tocó a Emanuel Coronel, el lateral derecho proveniente de Banfield que fue el único que firmó y se puso la camiseta. En efecto, son seis las caras nuevas llegadas y sólo él jugó de titular, en el 1-0 ante Independiente Rivadavia de Mendoza.
El que más minutos disputó de los que arribaron fue Mauricio Martínez, suplente en todos los partidos y siempre entrando. Tres veces lo hizo por Tomás O’Connor y una por Kevin Ortiz, totalizando 117’. Mientras, el zaguero central proveniente de Atlético Rafaela, Agustín Bravo, sólo disputó 6’ en el primer partido de la Copa de la Liga en Tucumán, entrando por Elías Ocampo.
Otro tanto puede decirse del volante central Franco Ibarra, proveniente de la MLS. Jugó solo 23’, ingresando en el partido siguiente ante Banfield por Kevin Ortiz.
Y mientras tanto, los nombres más rutilantes, el centrodelantero Abel Hernández y el volante ofensivo Jonatan Gómez, esperan su turno para ser considerados, que seguramente será pronto. Todo eso explica en parte esta irregularidad del comienzo.
El retraso de Campaz
Y sin dudas, como un argumento principal, los dimes y diretes en torno a Jaminton Campaz influyeron mucho en este inicio. Recién en el último partido ante los mendocinos el colombiano fue titular y no parece casualidad que la apuesta haya terminado en triunfo. No estuvo encendido todo el partido, sino al principio del complemento, cuando precisamente Central consiguió la diferencia.
Mostró además que está en un buen nivel físico. Tal vez le haya convenido, en eso de que no hay mal que por bien no venga, evitar toda la pretemporada y ser exigido un poco menos que el resto hasta que Russo pudo tenerlo a disposición. El Bicho es demasiado importante en este plantel y volvió a demostrarlo con no mucho.
La victoria, la disposición que tendrá al fin de todos los refuerzos, hace que las cosas empiecen a ordenarse en Central. A acomodarse, como para ejercer mejor la defensa del título e ir tomando envión hacia la Copa Libertadores sobre bases más sólidas. En ese sentido, la semana que se fue asoma como un buen punto de partida para lo que vendrá.
Los primeros contratos
Además de los seis refuerzos que ya tiene abrochado y que Russo tendrá pronto a disposición en su totalidad, Central formalizó en las últimas horas los primeros contratos profesionales de varios jugadores de sus inferiores. Uno de ellos es el arquero Damián Fernández y los otros son el volante ofensivo Pedro García y el delantero Gaspar Duarte, que actúa de extremo por derecha. Duarte marcó el primer gol y una asistencia suya derivó en el tercero de García, que había entrado en el segundo tiempo, en el 4 a 0 de Central a Independiente Rivadavia por la Copa Proyección de reserva en Arroyo Seco, el miércoles último.