Como casi nada sucede la víspera, el pasado lunes 9, debieron intervenirme de urgencia, por un problema intestinal de larga data, en el nuevo Hospital Clemente Alvarez. Declaro que desde el momento en que ingresé por la guardia, recepcionista, camilleros, técnicos de laboratorio, de electro, de radiología, es decir todo lo prequirúrgico se desarrolló con celeridad, profesionalismo y sobre todo con gentileza y cordialidad. Por la tarde, el equipo que me operó en el quirófano Nº 4, dio muestras del mismo concepto de servicio, sumado a una contención, tan necesaria para cualquier persona en mi situación. Desde el jefe del servicio, cirujano de guardia, anestesista, hasta los residentes que intervinieron me hicieron sentir de la mejor manera que puede sentirse un paciente. Estoy convencido de que los ciudadanos tenemos el derecho de exigir a los gobiernos, nacional, provincial y municipal, el cumplimiento de sus obligaciones básicas, en este caso la salud pública, pero ese derecho conlleva el deber de manifestar públicamente cuando la prestación ha sido eficiente y en mi caso particular ha superado lo habitual. Por lo expuesto, puedo parafrasear: "Nuevo Heca, lo bueno, si nuevo, dos veces bueno". Muchas gracias a todos los que hacen de este hospital un motivo de orgullo rosarino.






























