Nuevamente un represor realizó declaraciones por los medios de comunicación. El represor Eduardo "Curro" Ramos, desde su lugar de detención en la ciudad de Santa Fe, manifestó entre otras condenables expresiones, que "los desaparecidos son un invento y la apropiación de niños una mentira". Esta lamentable declaración solo puede ocurrir porque no se cumple con las previsiones legales. Los asesinos de lesa humanidad deben ser trasladados a cárceles comunes y sujetos al mismo régimen de detención que todos los presos del país. En reiteradas oportunidades en la causa donde se investigan los hechos de la ex Fábrica Militar, desde nuestro rol de querellantes, solicitamos que cese tamaña irregularidad, sin éxito. El único objetivo de estas declaraciones es obtener una mejora en su ya privilegiada situación. Debe respaldarse a los testigos y querellantes mediante un control muy serio de estos personeros, la búsqueda incesante de los prófugos y la profundización de los procesos penales en trámite, para llegar lo antes posible a los juicios orales y públicos, donde los represores y todos sus cómplices sean definitivamente condenados por la Justicia de la democracia. Sólo queremos escucharlos decir qué hicieron con los compañeros y todos los datos relativos a las responsabilidades que comparten, para poder así cerrar definitivamente este triste capítulo de nuestra historia reciente, teñida por un manto de impunidad que estamos finalmente descorriendo. La dictadura militar desarrolló un plan sistemático de secuestro, torturas y desapariciones forzadas, en el marco del cual se cometieron los más atroces delitos que la humanidad recuerde. De uno de ellos, se cumplen ya 32 impunes años. El 6 de julio de 1976 se produjo la matanza conocida como "Masacre de Palomitas", en Salta. Con motivo de su 32º aniversario adhiero a los diversos actos que se organizan para recordar a los compañeros asesinados y celebrar la lucha de una generación desaparecida. En ese entonces, fueron asesinados 12 compañeros y compañeras durante un apagón provocado en el penal de Villa Las Rosas donde se encontraban secuestrados por la dictadura militar, a solo 30 km de la capital salteña, constituyendo uno más de los actos criminales llevados adelante por el Estado terrorista. Celebramos que actualmente se encuentren procesados tres represores en condiciones de ser elevados a juicio oral y público. Por la recuperación de la memoria colectiva. Por la verdad y la justicia.































