No sólo la gente del campo tiene que estar en estado de alerta. Sigamos con la Constitución nacional en la mano. Traidor no es el que vota en contra de lo que pide el gobierno, traidor es el que vota en contra de la Constitución y lo que dice el artículo 29 : "El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional... facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que... las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la patria". Lo bueno de esta ley aprobada por una acotada mayoría en el Congreso de la Nación fue que se puso a la luz los vicios de nulidad de la misma y su ostensible inconstitucionalidad. Los argumentos de muchos legisladores al respecto, no fueron rebatidos con argumentos de peso por el oficialismo. Podrá ser aprobada utilizando la mayoría pero no va a tener la legitimidad para su aplicación. Y esa es la sensación que se respiró en la Cámara de Diputados. Para conseguir la justicia a veces hay que transitar un largo camino pero cuando se puede demostrar que tiene la verdad del lado de uno ya avanzó un escalón.































