Carta de lectores

Día Nacional de la Lucha contra el Grooming

Domingo 15 de Noviembre de 2020

El 13 de noviembre se conmemoró en la Argentina el Día Nacional de la Lucha contra el

El 13 de noviembre se conmemoró en la Argentina el Día Nacional de la Lucha contra el Grooming, por recordar la fecha en que en 2013 el Senado de la Nación sancionó la ley nacional Nº 26.904 que incorporó el artículo 131 al Código Penal que expresa lo siguiente: “Será penado con prisión de seis meses a cuatro años el que, por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma”. Este 2020, sin dudas es un año particular atravesado por la pandemia y el aislamiento social. El uso de las tecnologías se vio incrementado exponencialmente, internet, redes sociales, servicios de mensajería, video juegos siendo una estrategia para paliar el asilamiento, el encierro, para poder seguir comunicados, conectados. Pero con ello también se incrementó el ciberacoso, y particularmente el grooming con estadísticas y número todavía difíciles de imaginar, de medir en su total y definitiva magnitud. Nuestros niños y adolescentes, como hijos, como familia, como alumnos, están expuestos mucho más que antes ante la permisividad de los adultos para que usen la tecnología y como estrategia por parte de las escuelas para de alguna manera mantener el vínculo pedagógico. Esto incrementa el riesgo y la posibilidad de que sean acosados. El groomer (acosador) puede ser un adulto desconocido para los niños y adolescentes que adopta un perfil falso haciéndose pasar por un par, ganando la confianza de los menores, engañándolos con distintas estrategias obteniendo fotos y videos de contenido sexual para satisfacer deseos personales o bien alimentar la industria de la pedofilia. O bien puede ser alguien conocido del entorno cercano al menor con quien existe una desigualdad de poder y de parte del menor una actitud de sumisión por admiración o por temor, pueden ser del mismo entorno familiar o bien un docente, un profe del club, un religioso, un profesional de la salud, de las fuerzas de seguridad. En cualquiera de los casos, el groomer comete un abuso que puede traer serios trastornos psicológicos al menor, o peor aún de haber contacto físico puede terminar en violencia física, abuso sexual, violación, secuestro para trata, en homicidio o en suicidio de los menores afectados. Si bien desde 2013, tenemos ley contra el grooming, los casos se han ido multiplicando hasta el peor de los finales como el de Micaela Ortega, asesinada en 2016 por alguien que la contactó y engañó por facebook. La ley no es suficiente porque se aplica cuando el delito ya está consumado, cuando el daño ya está causado y es muy difícil de reparar. En el Congreso de la Nación, la ley Mica Ortega que propone una campaña nacional de prevención del ciberacoso y del grooming, y que presentó el senador nacional Dalmacio Mera, ya tiene media sanción del Senado, falta la otra media sanción en Diputados. Nuestra ONG al igual que otras como @mamaenlínea aboga porque esta campaña nacional sea una realidad lo antes posible y llegue a todas las escuelas, clubes, cultos y familias de nuestro país. Vemos con beneplácito que el Ministerio de Educación de la Provincia de Santa Fe ha comenzado un plan de capacitación continua en prevención del acoso y ciberacoso en todos los niveles, empezando por el nivel medio. No obstante, las leyes punitivas y de prevención, estamos convencidos que la mejor herramienta contra el grooming es un diálogo fluido con nuestros niños y adolescentes que genere la confianza para que ellos no se vean engañados o sean capaces de contarnos si alguien los acosa. Comprometernos, involucrarnos con este tema tan caro para nuestros menores. Es nuestra tarea, para que podamos juntos decir “Si nos reímos, nos reímos todos”

Arístides Ricardo Alvarez

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS