Cartas de lectores

Carta abierta a los políticos

No estamos pidiendo nada que no sea ya nuestro. Todo lo que ven ahora a vuestro alrededor lo hicimos nosotros.

Miércoles 27 de Febrero de 2019

No estamos pidiendo nada que no sea ya nuestro. Todo lo que ven ahora a vuestro alrededor lo hicimos nosotros. Levantamos a un país que venía de una dictadura. Tuvimos que estar curando heridas que no cicatrizaban pero encontramos una manera de convivir con ellas. Ayudamos a nuestros padres hasta el fin de sus días. No había ayudas sociales ni planes, eran los hijos los que tiraban del carro. Sacamos adelante a nuestras familias con muchos niños y pocos medios. Trabajamos de sol a sol en pueblos y ciudades. Y construimos la Argentina que hoy gobiernan, como si fuera sólo de ustedes. Llevaron a nuestros hijos a una crisis económica, que nosotros hemos mitigado, acarreando con nuestros nietos, compartiendo macarrones, tejiendo familia para que no se desmoronaran en su desesperación. ¡No tienen derecho a pedirnos más sacrificios! Queremos tener lo que nos corresponde: una jubilación que nos permita vivir dignamente. Señores diputados, pónganse a trabajar como hicimos nosotros y resuelvan sus problemas. Revisen todos sus sueldos y pensiones vitalicias. Sus viajes, sus dietas, sus asesores, sus contratos añadidos en las comisiones. Reduzcan gastos empezando por ustedes. No salgan a la calle ahora en las manifestaciones para hacer propaganda ante las próximas elecciones. No utilicen el Congreso como si se tratara de un circo, de una comedia chabacana, con insultos, descalificaciones y chistes malos. No nos hace ninguna gracia ver qué tono agresivo, de rabia contenida, utilizan en sus debates. Se puede decir lo mismo con educación y guardando la compostura. Demuestren que son dignos de la confianza que les hemos depositado. Y si no lo hacen, se encontrarán con sus padres en la calle. Se les tendría que caer la cara de vergüenza. Somos una generación de luchadores. No van a poder callarnos la boca. Sería tremendo que tengamos que ser nosotros, de nuevo, los que tengamos que tomar al toro por las astas. Demuestren todos, con hechos, que miran por este colectivo de jubilados y déjennos vivir dignamente, a estas alturas de la vida.

DNI 4.700.311


Rosario Bus y el costo del boleto

Lo que motiva estas breves líneas es la lucha por nuestros derechos en el contexto de la actual economía arrolladora de mercado. Una de las formas que yo encontré es haciendo oír la voz de aquellos que menos tienen. He aquí el reclamo, en primer lugar, por el costo del boleto interurbano Arroyo Seco-Rosario, que subió más del 30 por ciento y hoy alcanza la suma exorbitante de $83. Esto implica que un trabajador o estudiante (sin el beneficio estudiantil) que viaja diariamente gasta mensualmente 3.320 pesos. No hace falta un análisis exhaustivo de lo inaccesible que se torna poder ejercitar nuestro derecho a trabajar o estudiar libremente, tomando en consideración que un salario mínimo vital y móvil en Argentina es del $11.300. Diré entonces "a buen entendedor, pocas palabras". Si al costo del boleto le sumamos la escasa y mala frecuencia en los recorridos que más de una vez deja "clavados" a trabajadores que pierden el presentismo y a estudiantes que pierden mesas de exámenes, parciales u horas de clases; además de la tarifa excesiva, se observa claramente que la misma va acompañada por un servicio malo e ineficiente. Finalmente, un reclamo que sin duda en otra latitud podría considerarse un rasgo burgués, pero que en esta ciudad de más de 35° de térmica no resulta ya un tema de comodidad sino de salud, es la falta de aire acondicionado en las unidades. Ya lo decía el viejo Umberto Eco, muchas veces "la transformación, no coincide con emancipación", en este caso, los cambios siempre van en detrimento de los pobres laburantes/estudiantes que intentar mantener la cabeza erguida en un país que empuja hacia abajo.

Julián Polinesi

DNI 35.292.738


Una de cal, otra de arena

Estuve de visita en Rosario, mi ciudad natal, con mi esposa e hijo nacidos en Estados Unidos. Quise recordar mi juventud en el Club Náutico Sportivo Avellaneda pero en la puerta de ingreso me negaron la entrada, pese a que reconocían mi paso en el club como socio y jugador de básquet; y mis padres fueron socios vitalicios. Algo decepcionado me dirigí a mi otra pasión, el Club Atlético Newell's Old Boys, me identifiqué en portería y les dije que mi deseo era que mi hijo conociera las instalaciones del parque. Para mi tranquilidad me permitieron recorrer el estadio y sacar fotos en el campo de juego y las gradas. Dos instituciones y dos maneras de actuar. Creo que el criterio es la diferencia entre ambas.

Carlos Alberto Bonino

DNI 13.788.013

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