a Municipalidad de Rosario concretó con éxito la segunda operación en el año en materia de financiamiento al culminar con éxito la colocación de la Serie II (Clase A, B y C) del Programa de Financiamiento de Corto Plazo de Letras del Tesoro.

a Municipalidad de Rosario concretó con éxito la segunda operación en el año en materia de financiamiento al culminar con éxito la colocación de la Serie II (Clase A, B y C) del Programa de Financiamiento de Corto Plazo de Letras del Tesoro.
Se colocaron letras por 420 millones aunque se recibieron ofertas por más de 603 millones de pesos, lo que resultó en una sobreoferta del 43,5% por sobre las necesidades.
Como dato destacado de la colocación sobresalió la participación en esta oportunidad de la Ansés, cuya operatoria a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad constituyó una nueva señal de mirada federal a la par de una renovada demostración de confianza hacia la Municipalidad de Rosario, proveniente de un organismo nacional de relevancia que de este modo acompaña la intervención del Ejecutivo local en el Mercado de Capitales.
Para que esta adquisición se concrete, fue estratégica la intervención del diputado nacional Marcos Cleri quien ofició como conector entre ambos organismos: Banco Municipal y Ansés.
“Este trabajo conjunto se ve facilitado con funcionarios nacionales siempre dispuestos al esfuerzo conjunto, a la coordinación y complementación de acciones. Los estados locales tienen un rol muy importante en la reconstrucción social y productiva del país, y el Estado Nacional hoy está presente acompañando el desarrollo local”, afirmó el diputado.
En diciembre de 2019 el Concejo Municipal aprobó la ordenanza que permitió la creación de un Programa de Financiamiento de Corto Plazo mediante la emisión de Letras del Tesoro de la Municipalidad de Rosario. A través de la misma se facultó al Departamento Ejecutivo Municipal a mantener un stock de Letras de hasta 2% del total de recursos de Libre Disponibilidad aprobados por la Ordenanza de Presupuesto para cada ejercicio.



Por Florencia O’Keeffe