El hincha de Central, y del fútbol argentino en general, tiene la fortuna de ver en acción hoy a un jugador de elite en sus canchas. Porque ese es Ángel Di María, quien acaba de cumplir 38 años y está entero, marcando la diferencia, desde lo futbolístico por supuesto, pero también desde lo físico. Hizo lo que quiso ante Barracas Central en Rosario, aunque la diferencia haya tardado en llegar. Y coronó la noche como lo merecía, con un golazo para sentenciar un partido que en el resultado no estaba cerrado, pero sí en el trámite.
Di María jugó uno de sus mejores partidos, aunque cuesta dejar a alguno de lado en un rápido repaso mental. Casi no tuvo lagunas, siempre estuvo en el podio del rendimiento de su equipo y ante Barracas se notó más porque parecía en un momento que si él no se encargaba la diferencia no llegaba.
De hecho, la apertura de Enzo Copetti llegó luego de un zurdazo que reventó el caño derecho de Marcelo Miño. Y a falta de un minuto del final, combinó con el ingresado Julián Fernández (de estampa muy parecida, y al que en la TV a veces se lo confunde) y al enfrentar al arquero excanalla hoy en Barracas se la picó con la sabiduría de los grandes.
Pero además, dos veces intentó el gol olímpico y Miño tuvo que esforzarse para sacarla. Y jugó bien cuando lo hizo por derecha en el primer tiempo y mucho más cuando se volcó a la izquierda en el segundo, con las libertades que le da Jorge Almirón para moverse, algo que el jugador destacó cuando habló ante los medios y expresó sentirse muy cómodo.
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Ángel Di María, feliz en Rosario
“Es una alegría esta victoria porque la gente lo necesitaba. Veníamos jugando muy bien pero no podíamos ganar”, dijo Angelito muy sonriente para la TV.
Di María no quiso afirmar que ante Barracas fue el mejor partido porque “tuve varios donde me sentí muy bien”. Eso sí, dijo que “tenía muchas ganas de volver al gol”.
La pregunta no podía faltar sobre que con ese nivel está para jugar en la selección el Mundial, pero Di María tiró la pelota afuera, sin afirmar nada, pero dejando claro que lo que le hace feliz le está pasando en este momento.
“Estoy muy bien, las cosas me salen de la mejor manera y disfruto el día a día. El cariño de la gente es muy lindo, un reconocimiento que me hace feliz y lo trato de devolver en cada cancha, sacándome fotos. Disfruto mucho la familia, el club y de Rosario, que es algo que esperaba desde hacía mucho”, dejó en claro.
“Quería volver y por el momento es único. Poder salir a la calle y disfrutar. Parece que no lo vas a poder hacer estando tanto tiempo en Europa y lo esto viviendo, así que estoy feliz”. Clarísimo.
Di María lleva 10 goles en 22 partidos en Central, todos en encuentros distintos y todos significaron victorias menos dos empates y una derrota, ante Belgrano . Está en un gran momento. Hoy Central y Rosario colman todas sus expectativas. Mientras, sigue haciendo poner a todos de pie.