Rosario vivió el sábado el último día del año más caluroso desde 1999. La temperatura real llegó a 35 grados con una sensación térmica de casi 42. Miles de personas transmitieron el sofocón en la redes sociales y contaron básicamente que, a la hora de festejar el inicio de 2017, "no corría una gota de aire". No obstante, "no se registraron atenciones por golpe de calor", según indicó a La Capital el director del Sistema Integrado de Emergencia Sanitaria (Sies), Adrián Pafundi.
Los registros de la página Weather Underground detallaron que, a las 16 del 31 de diciembre, la marca térmica trepó a 35 grados. No obstante, el índice de calor alcanzaba 41,9. Esos valores se mantuvieron incluso a medida que transcurrían las horas y se hacía de noche, por lo que las presunciones de un alivio se disiparon a pesar de que se observaba un frente de tormenta, que terminó llegando a la madrugada, pero que no calmó el bochorno.
Lo cierto es que los rosarinos terminaron brindando enmarcados en un muy cálido ambiente. Si bien la térmica descendió a 34,1 a las 22, se trataba de una marca extremadamente elevada para ese horario. Aunque, como dice la máxima, "siempre se puede estar peor". De hecho, a las 23, alcanzaba a los 35 grados y, ya a la 1 del 1º de enero, era de 36.
El cóctel desagradable para soportar fue coronado con los elevados números de la humedad. El 31 bien temprano llegó al 94 por ciento y, una hora antes de brindar por el arribo del nuevo año, estaba en 70 para luego tocar el 84 en el primer minuto de ayer.
Las autoridades sanitarias locales advirtieron que estas situaciones podían generar repercusiones en la salud de los ciudadanos, más aún ante las habituales ingestas de bebidas alcohólicas propias de los festejos de fin de año.
Pero, afortunadamente, no hubo solicitudes de asistencia en el Sies y su director confirmó que, ante la consultas en los hospitales de la ciudad, tampoco hubo allí una marcada asistencia de pacientes en las guardias.
"Sabíamos de manera anticipada que se iban a registrar altas temperaturas, por lo que salimos a hacer las recomendaciones del caso y notamos una buena toma de conciencia por parte del público", dijo el médico responsable del Sies.
De todas maneras, la Secretaría de Salud de la Municipalidad insistió con las medidas a tomar.
Recomendaciones
El golpe de calor afecta a personas de cualquier edad, especialmente ancianos y niños. Para evitarlo, es fundamental ingerir alimentos frescos y livianos y mantenerse hidratado. La deshidratación se produce ante la disminución de agua y sales del organismo. Por lo tanto, hay que aportar líquidos y sales a través de las bebidas y alimentos, sin esperar a tener sed.
El área puso de manifiesto que los síntomas son: dolor de cabeza, náuseas,temperatura elevada, confusión, pérdida de conciencia, respiración y pulso débil, y piel enrojecida, caliente y seca.
En este sentido, se detalló oficialmente que, ante cualquiera de estas señales físicas, es necesario consultar al médico y no administrar medicamentos antifebriles ni tampoco friccionar la piel con alcohol.
El cóctel desagradable para soportar fue coronado con los elevados números de la humedad
insoportable. El calor se sintió durante toda la última semana de 2016.