Corrupción policial
Miércoles 13 de Septiembre de 2017

Detuvieron a un ex jefe de la policía acusado por maniobras fraudulentas

Se trata de Rafael Grau, quien comandó la fuerza entre septiembre de 2015 y marzo de 2016. Otros dos policías en actividad también fueron apresados

Quien fuera jefe de la policía de la provincia entre septiembre de 2015 y marzo de 2016, el director general Rafael Grau, fue detenido ayer en su casa de la ciudad de Santa Fe por efectivos de la Policía de Seguridada Aeroportuaria (PSA) en el marco de una investigación por maniobras fraudulentas realizadas mediante la facturación de reparaciones de patrulleros de la fuerza que nunca eran realizadas. La detención fue ordenada por el fiscal Roberto Apullán, quien está a cargo de la causa y que hoy realizará la imputación correspondiente. Además de Grau, quien renunció a la policía en marzo de 2016, fueron detenidos dos jefes policiales aún en actividad: José María Leiva, que al momento de los hechos que se investigan era jefe del Departamento Logística (D4); y Ariel Villanueva, que ejercía el cargo de habilitado de la Jefatura provincial, es decir quien firmaba los cheques para efectuar los pagos correspondientes. Además, el fiscal ordenó a la Policía de Investigaciones (PDI) la detención de cinco civiles vinculados a los talleres donde se facturaban las inexistentes reparaciones.

Noventa días antes de dejar la Casa Gris, en diciembre de 2015, el ex gobernador Antonio Bonfatti resolvió un recambio de la cúpula de la policía provincial. Así desplazó al director general Omar Odriozola y nombró como cuarto y último jefe de la fuerza durante su gestión a Rafael Grau quien por entonces estaba a cargo de la Región V (Nodo Venado Tuerto). Antes habían estado el comisario Hugo Damián Tognoli, quien dejó el cargo en octubre de 2012 tras ser detenido por sus vínculos con el narcotráfico; el comisario Cristian Sola, titular de la fuerza hasta febrero de 2013; y el mencionado Odriozola.

Grau fue jefe de la policía hasta el 31 de marzo de 2016, cuando renunció tras mantener el enésimo cortocircuito con el ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro. Y en su lugar asumió el comisario Luis Bruschi.

Un sobre anónimo

El 4 de mayo de 2016, a partir de una presentación hecha por el propio Pullaro, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) inició una investigación sobre presuntas maniobras defraudatorias realizadas en el neurálgico D4 durante la gestión Grau. La versión oficial indicó que el ministro hizo la denuncia tras recibir un sobre anónimo con una nota en la que le informaban lo que ocurría en el Departamento Logística.

El expediente quedó en manos del fiscal Apullán, quien comenzó a analizar las maniobras en perjuicio de la administración pública relacionadas con el arreglo y cambio de repuestos de móviles de la Jefatura provincial en la que estarían involucrados funcionarios policiales y talleristas particulares. Dos semanas más tarde la cúpula del D4, encabezada por José María Leiva, fue removida.

De acuerdo a la Ley Orgánica de la Policía de Santa Fe, en su artículo 50, "el Departamento Logística (D4) tendrá a su cargo las funciones de planeamiento, organización, ejecución, control y coordinación de abastecimiento, mantenimiento, racionamiento, construcciones, contralor patrimonial y otros afines que determinará el Reglamento de Logística". En pocas palabras el D4, que pertenece a la plana mayor de la policía, se encarga de los trámites de adquisición de los insumos necesarios para el mantenimiento de la fuerza de seguridad.

Allanamientos

Sobre fines de mayo del año pasado el fiscal Apullán ordenó una serie de allanamientos en cuatro negocios de autopartes en la ciudad de Santa Fe y otro de Rosario donde presuntamente el personal de Logística contrataba servicios que nunca se habrían efectuado. También, con la colaboración de la Dirección de Asuntos Internos, fueron allanadas oficinas públicas, entre ellas el Departamento de Logística de la Jefatura provincial y el área de Contabilidad del Ministerio de Seguridad de la provincia. Entonces fueron secuestrados cinco autos, cuatro camionetas y un colectivo, todos vehículos oficiales de la fuerza, que fueron peritados por dos mecánicos de Gendarmería Nacional. En la mitad de esos vehículos se corroboró la ausencia de indicios de reparación, de ploteo, arreglos en las partes motoras y sustitución de diversos elementos lumínicos.

Así se llegó a los allanamientos de ayer a la mañana cuando efectivos de la PSA llegaron a la casa de Grau, en Castelli al 4300 de la capital provincial y se lo llevaron esposado. En tanto, desde Jefatura se llevaron a los dos jefes en actividad y para hoy se espera la audiencia imputativa en la cual los tres serán acusados de asociación ilícita y defraudación contra la administración pública.

"Más fuerte que nunca"

En tanto ayer a la tarde el ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, reclamó "premura" a la Justicia en el esclarecimiento de las distintas causas que en los últimos días derivaron en la detención de 55 funcionarios y agentes de la policía. "Me siento más fuerte que nunca, con todo el respaldo del gobernador Miguel Lifschitz y del vicegobernador Carlos Fascendini, para actuar contra la corrupción institucional en la policía", dijo el funcionario. Y al ser consultado sobre si había pensado renunciar luego de las investigaciones llevadas a cabo en la Justicia federal y santafesina, aclaró: "Si yo tuviera que dar un paso al costado por denunciar (actos de corrupción) estaríamos en el mundo del revés".

En una conferencia de prensa que ofreció en el Salón Blanco de la cartera de Seguridad junto a sus pares de Gobierno, Pablo Farías, y de Justicia, Ricardo Silberstein, Pullaro parafraseó al gobernador: "Como lo ha dicho Miguel Lifschitz, la policía de Santa Fe cuenta con más de 23 mil hombres y mujeres, y la inmensa mayoría de ellos son ciudadanos de bien que trabajan para garantizar a todos los santafesinos la seguridad de sus bienes y de su vida, para que todos podamos vivir mejor. Pero indudablemente hay excepciones y en cada una de ellas nosotros hemos trabajado en los últimos 21 meses que nos tocó gestionar la seguridad pública con ladecisión política de no permitir bajo ningún concepto la corrupción institucional en ningún ámbito del Estado y en particular de la policía de Santa Fe".

Según remarcó el ministro, "cada una de las denuncias que nos pueden haber llegado en forma anónima o del personal de la fuerza las hemos impulsado para dar un mensaje a los policías que trabajan bien. Y cuando detectamos un caso de corrupción institucional la decisión política es la de ir hasta el hueso. Aquí no se cubre absolutamente a nadie, caiga quien tenga que caer".

Pullaro fue tajante al afirmar: "Impulsamos cada una de estas denuncias para darle un mensaje claro a ese policía que está trabajando un día de calor, de lluvia o de frío, que se arriesga, que trabaja para que todos podamos vivir mejor. Y eso impactó también en la caída de los delitos más complejos de la provincia".

Una decisión difícil

El ministro subrayó que la denuncia de las "maniobras ilícitas público privadas" realizadas con la reparación de móviles policiales que motivó la detención de Grau, Leiva y Villanueva, y en la que estaría involucrado el dueño de un taller mecánico entre otros civiles "no fue una decisión fácil de tomar porque vinculaba directamente a la plana (mayor) de la policía de Santa Fe, pero había que hacer lo que correspondía y por eso personalmente radiqué la denuncia ante la Fiscalía".

Tanto Pullaro como los ministros Farías y Silberstein destacaron que las investigaciones judiciales no habrían sido posibles sin la vigencia del nuevo sistema procesal penal. Y en ese sentido, Silberstein dijo que "así como nosotros hemos provisto de las herramientas necesarias a la Justicia renovando las estructuras, también pedimos que aplicando los principios de inocencia y de garantías de defensa en juicio, se actúe con la mayor premura en la resolución en estas causas".

Aval a Amaya

Ante una consulta puntual, Pullaro aprovechó ayer para dar un categórico respaldo al actual jefe de policía: "El comisario general José Luis Amaya es lo mejor que tiene la provincia de Santa Fe, no hay que ratificarlo porque nunca estuvo en duda su continuidad al frente de la fuerza", fue la concluyente definición.

Finalmente sobre la causa que se tramita en Rosario por la desaparición forzada y muerte de Franco Casco, y en la cual fueron detenidos la semana pasada 27 policías, entre ellos el jefe de la Dirección de Asuntos Internos, Pullaro trazó una división temporal nada ingenua desde el punto de vista político: "Es una causa de septiembre de 2014 por lo cual debo decir con sinceridad que esta gestión no la conoce en profundidad".

Comentarios