La región
Domingo 06 de Noviembre de 2016

Pesqueros extranjeros depredan los bancos de langostino y calamar del Mar Argentino

Con licencias otorgadas por Inglaterra y el apoyo logístico de Uruguay, chinos, coreanos y españoles devastan la riqueza ictícola.

Cientos de barcos coreanos, chinos, españoles y taiwaneses, con prontuarios de pesca ilegal, capturan toneladas de calamar y langostinos en las aguas del Atlántico sur, especialmente las que rodean a las islas Malvinas, sin controles por contaminación o depredación, con licencias que otorga el Reino Unido y con el apoyo logístico del puerto de Montevideo. La depredación que desde hace décadas hacen estos barcos pesqueros —la mayoría furtivos— someten a una presión extrema a los caladeros de peces y crustáceos.

   En las últimas décadas ambientalistas de diversas entidades, como el Centro Nacional de Datos Geofísicos de la Administración Nacional de los Océanos y la Atmósfera y el Observatorio Terrestre de la Nasa advirtieron sobre la presencia en ese extremo del Atlántico sur de algo más de 300 buques, la mitad de ellos con licencia británica, ubicados a unos 300 kilómetros de la costa argentina con fuertes reflectores para atraer al calamar.

   El gobierno británico entrega licencias a barcos chinos, coreanos, españoles y taiwaneses para pescar en la zona de las islas Malvinas sólo a cambio del pago de un canon y sin la obligación de cumplir con normativas ambientales o laborales.

   Es el principal ingreso económico que recibe el Reino Unido desde las islas Malvinas, Orcadas y Sándwich del Sur.

   Los buques, que se mueven en la zona de influencia de esas islas del sur del continente y en aguas internacionales, intrusan y pescan ilegalmente también en la zona económica exclusiva de Argentina y fuentes no oficiales advirtieron que esos barcos capturan un tercio del volumen total de pesca marítima del país.

   La especie más buscada en la región es el calamar illex. Tiene un peso clave en el ecosistema marino porque sirve de alimento a mamíferos, aves y peces. Por eso, su sobrepesca impacta directamente en todas las especies.

   Uruguay sirve de punto de descanso, apoyo y aprovisionamiento para barcos extranjeros que operan en el extremo sur del océano. De hecho, este año se conoció que la empresa china ShanDong BaoMa Grupo de Pesquerías presentó un proyecto de inversión para instalar un centro de apoyo logístico a las flotas en el puerto uruguayo de Punta de Sayago.

   Según un informe del 2013 del Inidep, pescaron unos 240 buques poteros (para captura de calamar) en el área adyacente de la zona exclusiva argentina, succionando los recursos migratorios argentinos, y otros 100 buques poteros lo hacen con licencias ilegales del gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

   La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) informó que en el 2010 en el Atlántico Sudoccidental se pescaron 1.800.000 toneladas de especies, en tanto que Argentina capturó sólo 784 mil toneladas en 2014. Se presume entonces que buques extranjeros pescaron el millón de toneladas restantes, con el consiguiente daño al ecosistema argentino en el litoral marítimo de más de 4.700 kilómetros.

Tratativas. En agosto pasado, en Mar del Plata, especialistas de Argentina y Estados Unidos debatieron sobre ciencias del océano para promover la cooperación entre instituciones académicas, gubernamentales y de investigación de ambos países.

   Un mes después, Argentina y otros 12 países se comprometieron a iniciar negociaciones en la Organización Mundial del Comercio (OMC) para eliminar los subsidios considerados dañinos a la pesca. Se trata de aquellos que favorecen la sobrepesca, el exceso de producción o la pesca ilegal.

   Además de Argentina, el compromiso involucra a Estados Unidos, Australia, Canadá, Chile, Colombia, Nueva Zelanda, Noruega, Papúa Nueva Guinea, Perú, Singapur, Suiza y Uruguay. No fueron de la partida Japón y los países de la Unión Europea.

   "Los subsidios a la pesca, estimados en decenas de miles de millones de dólares anuales, crean distorsiones significativas en los mercados pesqueros globales y son un importante factor que contribuye a la sobrepesca y la sobreproducción y al agotamiento de los recursos", dijeron los representantes de las naciones.

   La iniciativa tiene su correlato en la postura adoptada por Naciones Unidas, que defiende la idea de terminar con los subsidios a la pesca para el año 2020.

   Según denuncias de la organización ecologista Greenpeace, China posee 2.500 buques de pesca y los subsidios que entrega a esas flotas de aguas profundas promueven el exceso de esfuerzo.

   En el Mar Argentino, además, amparados por la escasez de recursos de la Prefectura y la Armada, incursionan pesqueros españoles y polacos. Pero son los chinos, por lejos, los más agresivos. El 14 de marzo último, el buque guardacostas GC- 28 Prefecto Derbes de la Prefectura Naval hundió a un pesquero chino, el Lu Yan Yuan Yu 010, y detuvo a sus tripulantes luego de que fueran detectados pescando ilegalmente dentro de la zona exclusiva argentina frente a Puerto Madryn.

   Pocos días antes del incidente, otro pesquero había protagonizado un encontronazo con un guardacostas, del que escapó adentrándose en aguas internacionales.


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