Escenario
Sábado 07 de Octubre de 2017

Agarrate Catalina, una pasión sin fronteras

Los uruguayos regresan el lunes a Rosario con su exitoso espectáculo "un día de julio".

Después de dos años de éxito, Agarrate Catalina se está empezando a despedir de "Un día de julio", el espectáculo que se estrenó en 2015 y que ya llegó a las 200 funciones, con una gira que pasó por 86 ciudades de la Argentina. La murga uruguaya más premiada y convocante de los últimos quince años actuó anoche en Rosario, y este lunes vuelve a la ciudad para presentarse nuevamente, a las 21, en el teatro Mateo Booz (San Lorenzo 2243). "Un día de julio" narra la historia de un hombre solitario que vive con su madre y jamás ha salido de su casa. Disconforme con el mundo exterior, este personaje desarrolla todo tipo de teorías para cambiarlo. "Este espectáculo fue refundacional para nosotros", dijo a Escenario Yamandú Cardozo, que junto a su hermano Tabaré dirige la popular murga. "La Catalina" desafió los propios límites del género murguero con esta puesta, y recorrió el país desde Jujuy hasta Trelew.

   "El logro más visible de «Un día de julio» fue mezclar discursos y elementos estéticos que no habíamos podido emplear nunca en otros espectáculos, desde lo audiovisual hasta lo musical. Pudimos trascender lo reglamentario de la murga y lo mantuvimos durante dos años con mucha aceptación", señaló Cardozo. "Otro logro importante es haber desafiado nuestra propia lógica de presentaciones en Argentina. Nosotros traíamos siempre un espectáculo de murga que en el carnaval dura por lo general unos 45 minutos, y lo ampliábamos con otros temas preparados para girar. Al final del show pasábamos de la cuestión teatral musical al formato más de concierto: nos salíamos de los personajes y hacíamos bises al estilo de un recital con nuestras canciones más clásicas. Esta es la primera vez en diez años que tenemos de girar en la Argentina en la que no incluimos bises, nuestras canciones más aceptadas y queridas. Y lo curioso es que la gente igual se retira satisfecha, y nadie pide esas canciones. Eso nos significó mucha alegría", explicó.

   Agarrate Catalina debutó en el Carnaval mayor de Montevideo en 2003, y desde entonces ganó el primer lugar del concurso oficial en 2005, 2006, 2008 y 2011. Ese reconocimiento se reflejó después en el éxito de sus giras y en su popularidad en la Argentina. "Hay una conexión muy grande entre uruguayos y argentinos. Hay muchas colaboraciones e influencias mutuas en diferentes expresiones. También hay un camino en común como pueblo, experiencias y cicatrices", dijo Yamandú Cardozo. Pero enseguida acotó: "Igual la murga tiene algo especial: tocamos un lugar del humor en un formato artístico que está poco curtido. En la Argentina hay enormes humoristas, y enormes humoristas políticos, gente que hace análisis sagaces de la realidad, pero de repente no hay una expresión tan difundida como la murga uruguaya que reúna todo eso en una especie de musical del pueblo", destacó.

   Según el director de "La Catalina", "uruguayos y argentinos nos paramos en un lugar del análisis político que se parece mucho y que es una caricatura, es un análisis crudo y duro de nosotros desnudos frente a nuestra expresión artística, siendo víctimas y victimarios de esa caricatura. La murga contiene todo eso: lo musical, lo rítmico, lo teatral y lo coral apoyado en eso que nos sale tan bien en el Río de la Plata, ese humor autorreferencial, irónico y corrosivo".

   La influencia de la murga hace rato que llegó a nuestras costas. En Rosario y en toda la Argentina hay cada vez más murgas de estilo uruguayo. "Creo que son más de 70", arriesgó Cardozo, y destacó a los rosarinos de La Cotorra, que llegaron a concursar en el carnaval de Montevideo. "Son murgas que replican el género con mucho cariño y respeto pero también con identidad local, lo cual me parece buenísimo. Son murgas que ya pasaron la etapa del cover, de hacer versiones de otros, y que montan sus propios espectáculos", señaló. "En las presentaciones de La Catalina me cruzo con muchos murgueros argentinos y también los veo en el carnaval de Montevideo. Me parece genial que nos tengan como referencia. La música está para compartirla. Yo soy un defensor de la mezcolanza en la música, aunque eso no quiere decir que desconozca las raíces. Por suerte nada nos imposibilita agarrar la música y hacerla nuestra, sea el género que sea. La mezcla siempre enriquece a la música", aseguró.

   La gira despedida de "Un día de julio" sigue por Córdoba, Buenos Aires y cierra el año en Montevideo. "En marzo queremos hacer una gira latinoamericana por tierra y después paramos todo por el Mundial", dijo Yamandú. "Ojalá que haya una final Uruguay-Argentina, aunque lo veo difícil", agregó entre risas. En la segunda mitad de 2018 la murga comenzará a montar un espectáculo nuevo. "Ya tenemos un montón de ideas anotadas en papelitos desparramados en rincones de carpetas y camperas, tipo Minguito. Ojalá que se concreten", concluyó.

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