Marcelo lo hizo. Una vez más. En el cierre del 30º aniversario de "ShowMatch" (sí, treinta años, increíble pero real), Tinelli volvió a ser lo más visto del día con un rating poco usual para esta época (20.3 puntos), superó la medición del final de 2018 y, lo más importante: se animó a posicionarse políticamente por lo que menos tienen, e incluso lanzó un mensaje en contra de la grieta y a favor de la solidaridad. Ah, también hubo ganadores y perdedores. El desconocido Nicolás Occhiato junto con la también ignota Florencia Jazmín Peña le ganaron a la una de la mañana del martes a Flor Vigna y Facundo Mazzei por menos de un punto de diferencia. Hubo papelitos por el aire, emoción, el chisme típico de que el ex novio le ganó a su ex novia, en alusión al instagramer Occhiato y la empinada Vigna, y pum para arriba.
Como cada año, Tinelli tiró toda la carne al asador en el cierre del envío de El Trece. Primero abrió con un súper musical en el Súper Bailando, que ahora se llama así por estas cosas de reciclar lo reciclado. Primero fue Vox Pop, después Malevo y a continuación una coreografía con las figuras del jurado oficial y hasta los del Bar, guiño al Var (Video Assistant Referee), sistema de control arbitral internacional, que en el fútbol fue tan efectivo como polémico. Aquí no fue ni efectivo ni polémico, pero sirvió para agregar algo más de colorido y más jurados a la hora de tomar decisiones.
En la gran final del lunes a la noche se bailaron solamente dos ritmos. Sí, dos ritmos en tres horas de programa, pero la lógica de Tinelli es así. En el primero la pareja 1 de Vigna y Mazzei bailó "Great balls of fire", de Jerry Lee Lewis, en un desempeño excelente, pero perdió por 5 votos a 2 con la pareja 2 de Peña y Occhiato, que danzaron al ritmo de "Don"t stop me now", de Queen.
Tinelli avisó que sólo habría dos ritmos y no tres como estaba pautado, y luego del típico chichoneo con Adrián Suar para promocionar su programa "Chueco en línea" y la típica peleíta de "cuándo volvés, no me dejés plantado como el año pasado", que cada año el gerente de programación de El Trece le hace a Marcelo, bailaron de nuevo.
El segundo ritmo de la final fue "cha cha pop", una ensalada de géneros que permite unir al cha cha cha supuestamente con la música pop. En esta ocasión, Flor y Facu (así lo llaman todos en el programa) realizaron una performance de "Sucker", de Jonas Brothers, mientras que Nico y Flor (también los llaman a ellos de ese modo) bailaron "Está rico", de Marc Anthony, Will Smith y Bad Bunny. ¿El resultado? La pareja 1, que volvió a bailar excelente como en el primer ritmo, esta vez sí ganó y también por 5 a 2.
Quedaba el voto del público, pero antes de eso Tinelli iba a hablar. Y cómo. "Este último ShowMatch que estamos haciendo en el 2019 se da en un momento muy particular de la Argentina, en un momento de un gran cambio que yo siento que genera mucha esperanza realmente. Estamos empezando una nueva etapa y ojalá que esta energía renovada que se siente, o por lo menos yo lo siento así en la calle, nos permita construir un país con más bienestar y con más igualdad. Y lo digo de corazón: creo que refleja lo que siente y quiere la la mayoría de los argentinos", arrancó el oriundo de Bolívar y flamante presidente del club San Lorenzo de Almagro, en una elección histórica en donde superó el 80 por ciento de los votos de los socios.
Más político que nunca hizo una clara alusión a la temible grieta social y partidaria: "El otro día lo escuchaba al flamante presidente Alberto Fernández y dijo que tenemos que dejar la grieta atrás, que realmente es algo que nos ha hecho pelota, y volver a encontrarnos alrededor de una mesa todos: hermanos, primos, amigos, familia...Tenemos que estar unidos. Eso es lo que nos pasa acá: yo siento que estamos unidos más allá de tener pensamientos diferentes. Porque siento que este país necesito de todos nosotros. Y te puedo asegurar que nadie sobra cuando se trata de mejorar el país en donde uno vive, tiene los afectos, sus hijos y donde uno se ha criado".
Tinelli también hizo referencia a las palabras del presidente sobre "la ética de las prioridades" y agregó: "Es así, hay que empezar por los que no pueden esperar más. Hay mucha gente que no puede esperar más. Y tenemos que demostrar que somos un pueblo solidario, que nos importa la dignidad de cada uno de los que están. Porque todos tenemos que colaborar".
En la definición "más ajustada de la historia del Bailando" según citó el conductor sobre el cierre del último programa del año, Occhiato y Peña vencieron por el 50,08 por ciento de los votos a Vigna/Mazzei. Papelitos por el aire, "chau, chau, chau, chau, chauuuu" y hasta el año 2020.
Marcelo lo hizo. Una vez más. El rating es suyo, en un año en el que se aggiornó a las cuestiones de género, a través de las participaciones de Griselda Siciliani -por las reivindicaciones de derechos de la mujer- y Florencia Peña sobre todo, con poliamor incluido. Ya no hay más cortes de polleritas, ni alusiones sexistas. Cambio de época y Tinelli que sigue haciendo casi lo mismo en la TV, pero con un mensaje político inequívoco para no perder sufragios entre los televidentes. Voto cantado y que siga el show.