Hace 41 años, la mítica banda británica Queen tocaba suelo argentino con cinco shows que cambiaron la historia, cambiaron la forma en que los argentinos pensaban los grandes conciertos.

Hace 41 años, la mítica banda británica Queen tocaba suelo argentino con cinco shows que cambiaron la historia, cambiaron la forma en que los argentinos pensaban los grandes conciertos.
Queen no sólo marcó un hito porque era la primera vez que visitaba Sudamérica, sino que además fue el primer grupo en dar conciertos multitudinarios en estadios de fútbol. Aquella gira por Argentina contó con tres shows en el Estadio Vélez Sarsfield, uno en el mundialista de Mar del Playa y uno en el Gigante de Arroyito, Rosario.
El marco: la última dictadura militar, en la que la censura se apoderaba de todos los aspectos de la vida de los argentinos. El protagonista: un Freddie Mercury abiertamente homosexual, histriónico, un completo showman apodado incluso "La Reina", que se apoderaba de los escenarios e hipnotizaba. El público: cientos, miles de fanáticos que recordarían este momento de la historia como un antes y un después.
Los días 28 de febrero, 3, 4, 6 y 8 de marzo fueron las fechas pactadas en las que la banda recorrió las tres ciudades y maravilló a todo el mundo, aumentando aquella fiebre que ya existía por "La Reina". Los conciertos formaron parte de la gira de promoción del disco "The Game", publicado en 1980, que contiene la famosa canción "Another One Bite The Dust".
Era la primera vez que Queen se presentaba en Sudamérica y su gira incluía México, Venezuela y Brasil. Aunque en México se cancelaron seis de las presentaciones previstas, en Brasil se cancelaron dos, y en Chile directamente no fueron autorizados por órdenes de Pinochet.
En Argentina, los únicos antecedentes de artistas internacionales de esa talla eran los shows de Santana en 1973, Joe Cocker en 1977 y The Police en 1980. Queen fue la cuarta banda famosa mundialmente en presentarse en el país.
El responsable de aquellos recitales fue el empresario Alfredo Capalbo. Capalbo tuvo que negociar un buen tiempo con el equipo de la banda y finalmente logró lo impensado: Queen venía a la Argentina, pero la Argentina a la que venían era un lugar hostil.
La banda fue recibida por la dictadura militar de Roberto Viola, por lo que en los planes de organización se incluyó una visita a la casa del general con una estrategia de seguridad muy fuerte y hermética. A la reunión asistieron tres de los cuatro miembros: quien se ausentó fue el baterista, quien se justificó diciendo que no quería avalar al régimen.
Dentro de la logística, Queen demostró ser un grupo por demás profesional. La artillería con la que se trasladaba contaba con muchísimos instrumentos, aparatos, soportes y herramientas.
Billy Bond, el músico de "La Pesada del Rock and Roll", comenzó en aquella época a dedicarse a la producción, y jugó un rol muy importante en la llegada de Queen a Sudamérica.
Uno de los detalles que Bond confesó sobre la banda fue su famosa "Biblia": "Nosotros llamamos "La Biblia" al libro en donde cada grupo pone las exigencias al ser contratados. 'La Biblia' de Queen tenía 400 páginas pero eran súper profesionales. No pedían boludeces. ¿Viste que a veces se dice que las estrellas piden drogas o cosas excéntricas? Acá nada que ver. Todo tenía que ver con los litros de agua y la comida que tenía que haber para todos los técnicos y cosas así. Había mucho cuidado para la gente que trabajaba en su equipo", comentó sobre aquella experiencia.
Además, la organización logró la transmisión del recital por Radio Rivadavia y Canal 9.
La última noche de Queen en Argentina, el recital tuvo una gran sorpresa para todos los espectadores en Vélez. La banda conoció al campeón del mundo en los camarines. Allí Diego le obsequió la camiseta de la selección a Freddie y se llevó la camiseta de Brian May, los palillos de Roger Taylor y una corbata de Mercury.
Pero la magia no acabó allí. Tras una pausa en la que Freddie dejó el escenario, el cantante volvió con la camiseta de la Selección argentina y se dirigió al público en inglés: "Quiero presentarles a un amigo de ustedes: Maradona". La gente enloqueció y recibió al campeón del mundo al canto de "Marado, Marado". Diego, subió al escenario, tomó el micrófono y dijo: “Yo le quiero agradecer a Freddie y los Queen por hacernos tan feliz y ahora: "Otro que muerde el Polvo”.
Pero además del encuentro con el Diez, el grupo también tuvo contacto con otras figuras del espectáculo argentino, entre ellas, una entrevista con la China Zorrilla. Y no descartaron una pequeña gira por restaurantes o atracciones porteñas. De hecho, Brian May, el guitarrista, llevó a su familia a disfrutar del histórico Italpark.
La visita de la banda cambió la historia argentina, pero también la perspectiva del propio grupo. Sus integrantes confesaron haber quedado impactados por el público que cantó absolutamente todas las canciones y colmó todos los estadios, además de las puertas de los hoteles y los establecimientos a los que acudieron. Uno de los momentos más emocionantes fue con la canción "Love Of My Life", en donde el público emocionó hasta las lágrimas a Brian May.
Queen no se saltó ningún hit. En su tracklist estaban incluidas: We Will Rock You, Bohemian Rhapsody, Crazy Little Thing Called Love, Save me, Flash y We Are The Champions.
Recitales que quedarían en el recuerdo, en la memoria, en los libros de historia, sin dudas.

