Lalo Santos existe. Es el protagonista mexicano de “Pornomelancolía”, una docuficción del argentino Manuel Abramovich. En su primera mitad, el film sigue a Lalo en su puesto de trabajo en una fábrica, muestra su cotidianeidad, su soledad, la relación amable pero superficial con sus compañeros de trabajo, los audios que le manda a su madre y alguna que otra interacción en su cuenta de Twitter usada para tener citas con otros hombres. Así ocurre hasta que se cruza en esa red social con un anuncio para participar en una película porno gay. Se postula, hace el casting y queda seleccionado para filmar “Pornozapata”, una película rodada en la realidad, que tiene como eje la supuesta homosexualidad de Emiliano Zapata, uno de los héroes revolucionarios de México junto a Pancho Villa.




























