Un remolino de sensaciones, arrollador de prejuicios y espacio sagrado de risa diversión y locura sinfín. Así es el nuevo show de Favio Posca, "FaKing Posca", que ocupa el horario central por primera vez en el Teatro Metropolitan, en Capital Federal. Aunque cambió de sala tras haber estado durante años en el Paseo La Plaza, Posca advirtió, que eso no modifica su esencia: "Soy el mismo salvaje de siempre", confesó.
"Siento que «Faking Posca» es un gran show, de mis mejores shows, que se desarrolla desde un lugar muy emocionante", anunció Posca durante una entrevista con Télam.
El actor y humorista, que va rumbo a 25 años de profusa actividad en teatro, TV y cine, contó que su flamante show tuvo un pre-estreno en La Trastienda de Montevideo donde pudo "vivir el momento inocentemente pero sin perder el control de lo que pasa".
"Si bien no me niego a correrme por otros senderos de acuerdo a cómo viene la función, inmediatamente vuelvo al camino porque respeto al público y a mí como artista, y no quiero permitirme un bache", fundamentó.
Combinando personajes de su inefable galería con varias novedades, el creador marplatense, de 52 años, adelantó que "hay cosas muy novedosas y raras como un interactivo muy «Black Mirror» donde la máquina le pide a la gente que defina cuál va a ser la continuidad del personaje". "O sea -especificó- hay una interacción con la pantalla sin caer en la cosa de multimedia que nunca me gustó y todo sigue siendo tracción a sangre y yo sigo transpirándome".
Si bien su natural hábitat porteño era en las medianoches del Paseo La Plaza donde, por ejemplo, lanzó espectáculos como "Mamá está presa", "Lagarto blanco", "El Perro que los parió", "Alita de Posca", "Painkiller" y "Fucking Fucking Yeah Yeah", Favio indicó que "pensé que iba a ir a donde siempre. La Plaza es mi casa y la mudanza de sala no tiene que ver con haber modificado la propuesta artística".
Sobre esa costumbre tan nocturna para desplegar sus criaturas en esta ciudad, reflexionó que "tanto en el resto de la Argentina como en España, las funciones son más temprano. En ese sentido, Buenos Aires es un lugar tremendo".
Sobre sus personajes, el artista destacó: "Lo que busco es que siempre esté bien arraigado el personaje. Cada vez pasa más que mis personajes son seres que viven, piensan, respiran, hablan, cantan y ven cosas que yo no veo. Así que trato de no caer en ningún cliché, que sean bien originales.
Una de las incorporaciones de este show es la emocionalidad: "En este show Pitito hace una canción nueva y se conecta desde el acto con la gente y tiene que ver con el acto más que con la actuación, porque el tema habla sobre la soledad. Y aunque de la soledad surge la tristeza, Pitito propone que si la pensamos desde otro lado vamos a encontrarnos con otra cosa". "Lo de emocionar a la gente, antes no y ahora sí. El prejuicio siempre estaba porque era más avasallante", agregó.
Con respecto a la realidad, el artista resaltó: "Veo la realidad que me roza pero no suelo pegarme mucho en la queja y quedarme en eso. Me gusta sacarme ese pulóver de tristeza que como un manto cae sobre nosotros. Algo que es importante es no perder la fe en nosotros y no como algo religioso sino como impulso para seguir creando. Si el ser humano pierde la fe en sí mismo pierde la potencia, y se le escapa la posibilidad de recuperarse".