La mirada en el amor. Mario Segade, guionista de ambas ficciones, en diálogo con el Diario Popular se refirió a la gran repercusión del encuentro entre los personajes y dijo que la "mirada está puesta en el amor".
“En 1996 en el unitario Verdad/Consecuencia (El Trece, producción de Pol-ka) el beso entre los personajes homosexuales de Damián de Santo y Pablo Schilton fue un quilombo y ahora en Farsantes (El Trece, Pol-ka) el beso entre Julio Chávez y Benjamín Vicuña es el más esperado“, comparó.
Para Segade, la expectativa que genera la escena que se grabó el viernes 23 de agosto tiene que ver, más que con un cambio social, con que “la historia de amor gay atrapa porque se la trata al igual que una heterosexual y en los parámetros del culebrón“.
Si bien el autor acepta que hubo un cambio en la sociedad, reconoce que todavía falta. “No lo voy a negar, pero por suerte se ha avanzado mucho. De a poco se le va sacando capas a la cebolla. Creo que Farsantes es una segunda capa porque lo que más está a la vista es la entrada por el amor, claro que como cualquier culebrón uno se cuelga del beso, de la escena de sexo con la fogata de escenario. Insisto que la mirada está puesta en el amor más que en la sexualidad o la discriminación”, explica.
“Sobre este tema la verdad es que no consultamos con especialistas. Pasa lo mismo con los temas relacionados con la ley (la trama gira en torno a un buffet de abogados). La ley nos tiene que servir para el show. No nos interesa si está bien puesto o no el recurso de amparo. El foco está puesto en la vida de estos seres y no en la idea de una historia que corra por el lado polémico“, aclara.
“Farsantes me hace acordar a fenómenos como Vulnerables, Resistiré y El Puntero porque era todo como una ebullición. Me refiero a que hay una confusión entre realidad y ficción y esta construcción imaginaria para los creativos es muy linda. Cuando sucede así, agradecen todos. Nosotros y los espectadores, porque hay un proceso de gran identificación“, compara Segade.
“No sé si Adrián Suar, en calidad de productor, se puso a pensar que ahora con una Ley de Matrimonio Igualitario quería una historia gay“, analiza Segade. “Puede ser que algo de eso haya existido, pero el trabajo de los guionistas es justificar los mecanismos dramáticos. Tanto con Farsantes como El Puntero nos llegan un montón de cartas de gente que agradece y que cuenta su historia y es por esto que yo digo que el culebrón está muy vivo“, concluye.