Hay una constante en la televisión argentina que consiste en afirmar que todo conductor puede ser reemplazable. Bajo esta idea, siempre se busca a la próxima Mirtha Legrand, a la futura Susana Giménez y al que sucederá a Marcelo Tinelli, por dar tres nombres clave en la pantalla chica. Aunque el formato no cambie parece imposible que alguien ocupe el lugar de ellos. Como también fue una paparruchada que, en pleno conflicto del productor Diego Gvirtz con Roberto Pettinato, se buscaron nombres para reemplazar a Petti. Una locura. Tanto como que Ronnie Arias siga en el lugar de Jorge Guinzburg. A cada intervención de Ronnie en “Mañanas informales” se lo extraña cada vez más al petiso bigotudo. Arias daba bien como panelista de “Kaos en la ciudad”, junto a Juan Castro, otro irreemplazable. ¿O no se extraña a la dupla Gianola-Morgado en “TVR”? Mario Pergolini confirmó públicamente que este será el último año en la conducción de “Caiga quien Caiga”. Esto disparó que “había que buscar un sucesor”, como si fuese una cuestión de Estado. La página web televisión.com.ar lanzó una encuesta con un resultado asombroso. Jorge Rial se quedó con el 38,99 % de los votos, seguido por “algún notero de CQC” con un 27,22 %, y en tercer lugar Ernestina Pais, con un 20,05 %. Cuesta imaginar a Jorge en lugar de Mario. Uno es especialista en chismes, el otro es la cara de la rebeldía mediatizada en radio y tevé. Uno puede hacer un programa entero con la pelea entre La Tota Santillán y Evangelina Anderson, el otro apuesta a mostrar el costado irónico de las noticias, rompió esquemas en Rock & Pop y encaró ciclos culturales en la caja boba. Diferencias irreconciliables.


























