Turismo

Trevelin, un arco iris de tulipanes

Un paseo imperdible por la provincia patagónica revela algunos secretos que se esconden al pie de la cordillera.

Domingo 11 de Noviembre de 2018

Las veintisiete variedades de tulipanes que dibujan un arco iris en la chacra "Plantas del sur", en Trevelin, Chubut, son un paseo imperdible. Un viaje romántico al pie de la cordillera de Los Andes. Hasta diciembre se podrá ver el campo vecino del Inta, donde florecen las peonías.


Es una sencillez. Y quizás, allí está la clave del tesoro para el alma que dibujan los tulipanes en Trevelin, este "Pueblo del Molino" (en idioma galés) que en el oeste chubutense y al pie de la cordillera de Los Andes, despliega su encanto en hileras floridas de 500 metros. Una postal romántica y que no lo va a defraudar.

Las tres hectáreas de flores, sólo se pueden admirar en el mes de octubre, porque su mentor, Juan Carlos Ledesma, lo que vende y produce son los bulbos. Al finalizar este momento florido, se cortan las tulipas y comienza el ciclo productivo de comercialización. Algunos bulbos tendrán el tamaño ideal que exige el mercado y en otros casos se preservarán en cámaras especiales hasta la próxima temporada en la que serán plantados y otra vez, renovarán el aire con sus flores.

Por eso la importancia de llegar a este rincón patagónico en plena primavera. Y verá como subyugan los colores a cada visitante que ya contabilizan unos cincuenta mil cada octubre. Increíble. Lo cierto es que en quince minutos, desde el centro de Trevelin, se llega en vehículo a esta chacra y se abona una entrada de 150 pesos, y serán unos quinientos metros de camino marcado a fuerza de pasos por el campo hasta llegar a la mismísima plantación.

En ese instante descubrirá que su corazón, su alma y sus sentidos se abren en un pestañeo a este paisaje único de colores que en forma radial convergen en el horizonte recortado por las montañas con sus picos nevados bajo un cielo turquesa.

Las filas de flores están separadas por más de un metro, lo que permite caminar entre los colores. Los hay rojos, púrpura, salmón, amarillos, blancos, rosados, lilas y negros. De pétalos simples, dobles y una sola de ellas tendrá perfume, es de doble pétalo, color amarillo fuerte y enormes cuando están abiertas; y es otro cantar, sumergirse en su aroma delicado, suave, fresco. Perfecto.

Si es temprano por la mañana, el sol naciente hace brillar con su luz clara las gotitas de rocío que permanecen en los pétalos. Se le despertará una sensación casi furiosa de tomar fotografías, filmar para que el mundo tenga esta sensación preciosa que transmiten las flores. Pero, no. No podrá siquiera comparar la imagen congelada con este caminar con los pies y la vista por cada centímetro de campo florido.

La alegría surge desde los pies en contacto con la tierra hasta el último cabello. Hacia un lado y al otro, arriba y abajo el mar de tulipanes es poderoso y puede con todo. Apenas una brisa, mueve las tulipas como un suave oleaje. Y si lo enamoró la franja de rojos encendidos por el sol, será el amarillo el que lo encandile, o el blanco, o las preferidas de Juan Carlos, las "Angelique", de color rosa claro, con vetas blancas y doble pétalo. Una delikatessen.

Cuando la floración está en su punto justo, Juan Carlos cuenta que pasa una máquina especial que parece una cortadora de césped gigante y corta cada flor. Por eso el apuro era llegar en esta temporada antes del 4 de noviembre. El atardecer es otro encanto de luz y sombras que provoca en los colores y tono subido que le imprime dramatismo a la escena. Y si tiene el calendario de luna llena a mano, reserve su lugar para el año que viene porque es otro espectáculo de la naturaleza.

En este rincón patagónico, la naturaleza es cosa de todos los días. Son otros 15 minutos para llegar al área natural provincial "Cascadas de Nant y Fall", donde las pasarelas en pleno bosque andino patagónico albergan tres saltos, uno de ellos de más de 60 metros que se puede recorrer y tener vistas hermosas en 200 metros de recorrido.

Trevelin es el último punto al que llegaron los pioneros galeses, aquellos que comenzaron a llegar en 1865 a bordo del buque Mimosa y que desembarcaron en Puerto Madryn para remontar el río Chubut donde a fuerza de trabajo tallaron el valle.

La historia galesa está a cada paso, también. Tanto, que Juan Carlos Ledesma es uno de los descendientes directos de aquellos adelantados. Cuenta en su historia familiar que su bisabuelo materno, Cadfan Hughes, quien arribó en el Mimosa en 1865, "al ver la costa y mientras acomodaban los botes, se arrojó al mar y llegó nadando. Uno de los primeros en llegar a tierra", recordó el productor de tulipanes en una ocasión.

La gente visita esta chacra a toda hora. Llega en auto, estaciona, desciende y camina entre las flores. Algunos se quedan largo rato, horas, otros vuelven con la caída del sol. Pero todos, todos, se emocionan. Es tal la experiencia que uno de los entusiastas con este paisaje, este recorrido, es el propio director de Turismo de Trevelin, Víctor Yañez, que hasta en las ferias de turismo como la FIT, reparte tulipanes e invita a conocer el lugar.

La bodega más austral

Pegadito al campo de tulipanes, está Sergio Rodríguez con una historia especial, porque recorrió el mundo y su Italia familiar donde conoció el sistema de viajes en familia en Motorhome y de casualidad, unas vacaciones se enamoró de Trevelin. Pudo adquirir las tres hectáreas donde instaló un Eco Parking modelo, que está número uno en el ranking de esta modalidad en América, publicado en las revistas especializadas de esta metié en Alemania.

Todo ecológico. Cada rincón cuenta con luz, electricidad, wifi, duchas, parrilla, cocina económica y hasta horno de barro. Trabajan con el recupero de las aguas grises y negras que vuelven al riego y un lago alimentado por el arroyo Nant y Fall donde se pueden pescar truchas. No se quedó allí. En el centro de servicios, también hay mesas y comodidades además de un mercado con productos de los emprendedores de la zona. Todo Top Ten.

Y lo que lo hizo famoso en los últimos cuatro años son los viñedos de la cepa Pinot Noir con los que elabora un tinto y un rosado exclusivos que hasta el experto mundial Tim Atkins le otorgó una medalla de oro. Ahora cuenta con la bodega. Por eso, hasta los pilotos de autos clásicos cuando participan de un rally en la región se hacen una escapada hasta el lugar. Hay cabañas para alojarse. Y todo en un ambiente ecológico y bucólico. Sergio no está sólo. Maura y Rodolfo, sus padres, lo acompañan en el emprendimiento, y su hijo Emanuel, que es ingeniero en el tema y un experto en la metié conduce el manejo de los viñedos con perfección.

Si uno elige pasar a visitar Viñas de Nant y Fall, descubrirá durante el paseo que desea quedarse un día más.

Clásicos en Trevelin

El nombre de "Pueblo del Molino" en galés se debe a que fue una de las zonas más prodigiosas en cuanto a la producción de trigo hasta mediados del siglo pasado. Y de allí que al visitar el Molino de Mervin Evans, que funciona y produce harina, es una cita imperdible. Además inauguró el Museo que reconstruye un viejo almacén de Ramos Generales y la vida cotidiana de la región.

Hay una experiencia para sentir la naturaleza que alberga la región y es un trekking al Lago Baguilt, donde Iván Hoermann y Valeria Clausen conducen hacia la profundidad del bosque en una excursión Premium. Se llega en vehículo 4x4 hasta un sitio, desde el cual comienza el sendero demarcado por la señal de "Huella Andina", que son pequeñas banderas argentinas pintadas en troncos. Son doce kilómetros (ida y vuelta) pero el sendero es un camino vecinal y aunque su dificultad sea baja, puede ocurrir que viva las cuatro estaciones del año en un día.

Sol pleno, llovizna, suelo nevado con un manto de medio metro de nieve y hasta barro, por eso el calzado es primordial. Luego es muy llevadero y podrá conocer las especies del bosque, y como Iván es naturalista y fotógrafo de aves, el avistaje de la avifauna, por ejemplo el Pájaro Carpintero, es un anclaje en el recorrido.

El servicio impecable que brindan, tiene todos los detalles calculados, incluso el refrigerio en el lago lo maravillará. No le cuento más si no, la sorpresa no será tal. Muy cerca también, hablamos de menos de una hora de viaje está el Parque Nacional Los Alerces, Patrimonio de la Humanidad y uno de los candidatos argentinos a Maravilla del Mundo.

La oferta gourmet en Trevelin recorre desde la cocina casera hasta la gastronomía de autor, pero es quizás un imperdible a la hora del té visitar las dos casas donde el servicio se convirtió en emblema de la región, con manteca casera, torta galesa, scones, pan casero y cinco variedades de tortas, y tartas y dulces. Un manjar.

Datos útiles

• Se llega por Ruta 259. La chacra "Plantas del Sur" está a cinco kilómetros de las cascadas de Nant y Fall, cerquita de Trevelin, por la ruta 259 y a 43 kilómetros de Esquel.
• La entrada a la finca Plantas del Sur, donde están los tulipanes, cuesta 150 pesos. Menores de 12 años, gratis.
• El Eco Parking y Viñedos Nant y Fall, ofrecen almuerzos, descanso, visita a los viñedos. Se puede comprar un vino exclusivo desde 600 pesos. La noche para motorhome cuesta 230 pesos por persona, pero hay paquetes de 4x3 noches incluso salteados. Carpas, 180 pesos; y cabañas para dos personas desde 1.900 pesos. Mail: cocineros@yahoo.com.ar en Facebook, Motor home Eco camping Trevelin. Abre todo el año.
• El molino histórico con almacén de campo de Mervin Evans tiene una entrada de 140 pesos.
• El Parque Nacional Los Alerces, que acaba de ser declarado Patrimonio de la Humanidad y al ser baja temporada, su entrada es libre y gratuita. En verano cuesta 140 el ingreso.
• Más info: tulipanestrevelin@gmail.com
• www.trevelin.gob.ar

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