El gobierno de la provincia de Santa Fe realizó este jueves, en el Salón Metropolitano de Rosario, la quinta subasta de bienes incautados al delito, organizada por la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad). La convocatoria reunió una oferta amplia y diversa, orientada a distintos perfiles de interesados.
Después de muchos idas y vueltas la avioneta decomisada a Daniel Casanovas, el agente de Bolsa imputado por estafas, fue rematada este jueves. El avión marca Cessna, para seis plazas, tuvo una base de 50 millones de pesos en la subasta. Rápidamente, su valor subió y finalmente fue vendida por 70 millones de pesos.
La semana pasada la defensa de Casanovas había presentado en el Centro de Justicia Penal un pedido para suspender la subasta de la avioneta. Era un reclamo avalado por los acreedores que participan del concurso preventivo por deuda al que está sometida la empresa ya que, según sostienen, es un bien que formaría parte de la firma y serviría para saldar la deuda.
El juez Nicolás Villanueva, del Juzgado Civil y Comercial Nº 4, había remarcado la inhibición de la aeronave Cessna 402 A, pero pocos días antes de la subasta confirmó que podía ser rematada.
Otros remates
Además de la avioneta, uno de los primeros bienes en subastarse fue una Ford Ranger modelo 2020 por la base de 16 millones de pesos que terminó vendiéndose a 51 millones.
Por otro lado, un Audi A7 modelo 2018, también por la base de 16 millones, fue rematada en 42 millones de pesos. Una SUV Toyota Cross del 2021 con un piso 14 millones, se subastó en 36 millones de pesos y un mobiliario del fondo de comercio quedó en 15 millones.
Las autoridades
Este remate marcó varios récords: no sólo tuvo la mayor cantidad de lotes sino que también superó a otras ediciones en relación a la participación federal: no sólo se sumaron santafesinos, sino argentinos de distintas partes del país.
El secretario de Gestión de Registros Provinciales, Matías Figueroa Escauriza, fue el primero en hablar antes de que comience la subasta. "Esta es la subasta más grande la República Argentina. Queremos que las personas que participan se sientan cómodas y seguras. Pero también queremos que esto debilite a las organizaciones delictivas: vendemos la moto del motochorro de quien le robo la cartera a mi mamá y también los bienes de los narcotraficantes más importantes. No hay impunidad para nadie. Parte de la plata va a las víctimas, otra parte va a administrar a la Aprad y, por ultimo, a las instituciones de la provincia", sostuvo.
Por su parte, el intendente de Rosario, Pablo Javkin, agregó: "Lo que se vive hoy es el resultado de una decisión: cuidar a la gente buena y hacer valer la ley contra los que delinquen. Esto es una política completa: se persigue, se condena y se desapodera. Corta de raíz el circuito del delito".
Finalmente el gobernador Maximiliano Pullaro remarcó: "Quiero dejar un concepto muy claro: en la provincia de Santa Fe se persigue el delito, se encarcela a los delincuentes y se les saca los bienes a los delincuentes para que esos recursos vuelvan a las víctimas e instituciones. Llevamos esta política publica con mucha determinación".
Los bienes
Con cerca de 150 lotes disponibles, la subasta incluyó automóviles, motocicletas, tecnología, un fondo de comercio e incluso una aeronave. La variedad de bienes y valores permitió la participación tanto de quienes buscan una oportunidad accesible como de quienes apuntan a inversiones de mayor escala.
Uno de los aspectos más destacados fue justamente la amplitud de precios. El lote más económico fue una motocicleta Zanella de 50cc con un valor base de $45.000, mientras que el de mayor valor fue la aeronave Cessna.
En el segmento de vehículos también aparecieron opciones intermedias, como la Ford Ranger Raptor modelo 2020 con base de $16.000.000, y alternativas más económicas, como un Peugeot 207 Compact desde $810.000.
El secretario de Gestión de Registros provinciales, Matías Figueroa Escauriza, había señalado: “Esta diversidad convierte a la subasta en una instancia abierta y atractiva para distintos perfiles, desde particulares que buscan su primer vehículo o una compra conveniente, hasta interesados en oportunidades de inversión”.
Asimismo, el funcionario remarcó que “el proceso se realiza bajo criterios de transparencia y acceso público, garantizando igualdad de condiciones para todos los participantes”. En este sentido, la quinta subasta realizada por la provincia contó con más de 5.400 personas inscriptas, lo que marca un récord de participación.
¿Cuánto dinero obtuvo la provincia con las subastas públicas anteriores?
Desde que comenzó la administración de Pullaro en la Casa Gris, el gobierno santafesino recaudó más de 3.500 millones de pesos en cuatro subastas públicas. La última se llevó a cabo el 18 de septiembre en la Estación Belgrano de la ciudad capital, donde se cerraron ventas por un total de $ 1.238.960.000.
Los remates son organizados por Aprad, el organismo que administra los bienes y efectos secuestrados o procedentes de otras medidas judiciales vinculadas a delitos o contravenciones. En todos los casos, el Estado provincial a punta a darles una utilidad social.
La agencia santafesina se encarga de buscar un nuevo destino para automóviles, pero también recibe insumos informáticos, celulares, joyas y muebles. En lo que respecta a los vehículos, pueden asignarse a la Policía, al Servicio Penitenciario o a instituciones educativas y asistenciales. El remate es otra opción, así como la compactación. Finalmente, los elementos de cocina, vestimenta y demás bienes hogareños pueden destinarse a entidades de beneficencia.
Qué es la Aprad
La Aprad es el organismo provincial encargado de administrar los bienes y efectos secuestrados o sometidos a medidas judiciales derivadas de delitos o contravenciones, con el objetivo de darles una utilidad social.
Entre los bienes gestionados se incluyen vehículos, equipos informáticos, teléfonos móviles, joyas y mobiliario. En el caso de los automotores, pueden ser asignados a la Policía, al Servicio Penitenciario o a instituciones educativas y asistenciales. También pueden ser subastados o compactados. Otros elementos, como ropa, utensilios o bienes del hogar, pueden destinarse a entidades de beneficencia.