Turismo

El mágico mundo de Beto Carrero

Con más de 100 atracciones, el parque de diversiones más grande de Latinoamérica, es un destino en sí mismo.

Domingo 21 de Enero de 2018

Una imponente estatua de bronce con la figura de un vaquero de película montando un caballo al estilo John Wayne custodia el ingreso al castillo de Beto Carrero World, uno de los mejores parques de diversiones de América del Sur, tal vez el mejor, y entre los siete mejores del mundo. Con más de dos millones de visitantes por año, en sus 14 millones de metros cuadrados confluye un mundo de fantasía, adrenalina y aventura.

Las más de 100 atracciones en las que destacan montañas rusas, torres, ascensores de altura y velocidad, así como muestras de arte. Grandes obras de teatro y paseos en tren con actores incluidos en la historia lo convierten en un destino en sí mismo.

Ubicado en la ciudad de Penha, a 35 kilométros al norte de Camboriú, el parque está abierto de 9 a 18 y dispone de servicios como restaurantes, cafeterías, heladerías y otros, de atención y apoyo a familias como vestidores, depósitos de equipaje, estacionamientos y seguridad.

Los precios de las entradas rondan los 1.000 pesos por persona promedio, pero una buena opción es comprar los tikets a través de la web (betocarrero.com.br) y obtener descuentos especiales. Una recomendación es conseguir las cintas Fast Pass (cuestan unos 500 pesos extras), pero es fundamental para no perder tiempo en largas colas y aprovechar al máximo las actividades del parque.

Ideado por el artista y empresario brasileño Joo Batista Sérgio Murad (Beto Carrero), el parque se destaca por contener actividades para todas las edades, shows infantiles con la franquicia de Disney como Madagascar o un show de acrobacias automovilísticas al estilo rápido y furioso. "La mejor época para visitar Beto Carrero World es durante el verano, cuando las temperaturas son cálidas y las lluvias escasas, para disfrutar mejor de las atracciones al aire libre. Es aconsejable reservar con tiempo para la temporada", recomienda Fabiano de Oliveira, asesor de comunicación del parque.

Beto Carrero World está dividido en tres aspectos: el zoológico con cientos de animales y centros de estudios, el parque con cien atracciones para todas las edades y los shows, que incluyen siete espectáculos de gran categoría. El parque, a su vez, está dividido en siete zonas que albergan diferentes atracciones, espectáculos o áreas temáticas.

Las zonas temáticas son: Avenida de las Naciones (incluye: Castillo de las Naciones, un cine 4D, shows, zonas de eventos, teleférico, Triplikland una zona infantil). Aventura Radical (alberga las atracciones de mayor adrenalina del parque). Isla de los Piratas, Tierra de la Fantasía, Lejano Oeste, Villa Germánica (cuenta con shows, atracciones y la segunda montaña rusa del parque). Mundo Animal (incluye el zoológico, shows y una montaña rusa).

Top Five de atracciones

• Big Tower. Torre de caída libre.

• Star Mountain. La primera montaña rusa del parque y una de sus atracciones principales. Con sus dos vueltas de 360 grados, alcanza una velocidad de 80 kilómetros por hora.

• FireWhip. Esta nueva montaña rusa es la de mayor tamaño en Latinoamérica y la más radical también. Se trata de una montaña rusa suspendida (Suspended Looping Coaster), donde los vagones van debajo de los rieles. Disfruta de le emoción de un recorrido de cinco vueltas completas sin apoyo en los pies.

• Free Fall. Más conocida como el elevador, esta fue la primera torre de caída libre del parque, con una altura aproximada de 60 metros.

• Tigor Mounain. Es otra de las montañas rusas del parque, está pensada para un público más juvenil que busca un divertimento menos adrenalínico.

Pero sin dudas, la Big Tower, es una las vedettes del lugar. Los gritos de los jóvenes, y no tanto, se escuchan en cada rincón del parque. Con 110 metros de altura en caída libre a más de 120 kilómetros por hora, la tentación de probarse es irresistible. Abundan los chistes y cargadas de los intrépidos hacia sus amigos menos gallardos.

Pero como todo, la alegría dura poco. Algo más de 30 segundos, lo que tarda en recorrer el asiento de cuatro pasajeros el camino hacia la cima. Ya no habrá chistes ni bromas, todo es silencio. Todos recuerdan su promesa de valor. Será sólo un segundo, tal vez dos, para disfrutar la vista panorámica del parque, después lo inevitable. La caída. Y la gravedad hará lo suyo. Cien metros hacía el suelo a 100 kilómetros por hora, o algo así. Los órganos buscan lugares menos cómodos para ubicarse, el pecho no tiene aire ni para maldecir, los amigos menos gallardos se ríen, los que caen gritan y algunos incluso cierran los ojos. Ya está, sólo algunos segundos después, todos sanos y salvos, todos ríen y se cargan mutuamente. Todos se divierten.

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