Un grupo de informáticos alemanes han desarrollado una especie de 'goma de borrar digital' que
permitirá borrar nuestro rastro de la Red. Los usuarios podrán incorporar un código a la
información que suban a la red con la fecha de caducidad y así no dejarán rastros en el tiempo.
Los usuarios podrán incorporar un código para ponerle una fecha de caducidad a los contenidos
que se suben en la Red.
Un equipo de programadores de la Universidad del Sarre crearon un sistema que permite la
codificación de los datos antes de ponerlos a circular por Internet.
Si alguien los quiere ver, tendrá que tener una clave para ello, que los expertos pretenden
poner a disposición de los servidores de organizaciones de confianza y que desaparecerá del sistema
al vencer la fecha fijada.
Será muy útil para los usuarios de las redes sociales que suben fotografías de las que después
se arrepienten porque aparecemos en plena juerga.
"Quien quiera que una foto de su fiesta desaparezca de las redes sociales después de un par de
meses sólo tendrá que ponerle fecha de caducidad cuando la suba", explicó como ejemplo el director
del proyecto, Michael Backes.
El sistema es de fácil uso y no demanda mucho esfuerzo, salvo incorporar un programa adicional
(Add-on) al buscador.
Sus inventores aclaran que no intervienen sobre Facebook u otras redes sociales, sino sobre los
contenidos. "No manipulamos", solo intervenimos "en los archivos", precisa Backes.
Los usuarios descargan, por ejemplo, una foto, pero que no se distingue bien sin la clave
correspondiente. Los investigadores tienen previsto tener listo el prototipo en el transcurso de
este mes en una primera versión para el buscador Firefox.
Para que los buscadores como Google o Bing no puedan almacenar los datos cuando son cargados los
expertos erigieron un obstáculo: una secuencia llamada Captcha, que distorsiona letras y
números.
Los ordenadores no pueden leerla de forma automática, pero las personas sí. El sistema, sin
embargo, tiene sus grietas.
No ofrece seguridad completa, porque los datos pueden ser copiados antes de que caduquen y
cargados nuevamente en la Red.
Pero esto demanda un esfuerzo mucho mayor, matizó Backes, argumentando que "es muy improbable
que la gente se dedique a almacenar fotos y textos de sus amigos y conocidos a gran escala".
/telecinco.es