Su apellido forma parte de la historia contemporánea de Central. Paulo Ferrari sigue escribiendo capítulos en el libro deportivo del club que lo formó y lanzó al profesionalismo. Atrás quedaron su imagen como jugador y fugaz entrenador. El Loncho volvió al pago con otra función: el de coordinador de las divisiones inferiores. “Sé que este rol es diferente al que tenía, pero sinceramente me encanta trabajar con los chicos, programar y desarrollar un proyecto como el que estamos plasmando con esta nueva comisión que comanda Gonzalo (Belloso)”, dijo de movida el exlateral. “Apuntamos a ver a un equipo con chicos del club”, acotó antes de sostener que “el objetivo es que el chico llegue preparado para cuando lo convoquen a primera para no exponerlo”.
Trabajo junto a Gustavo Falaschi en la coordinación. Me encargo más de la parte futbolística, mientras que Pipo está abocado a la dirección deportiva. Tratamos de ayudar en todo lo que se necesite además con la reserva. Nuestra idea es que tanto reserva como cuarta división y primera local trabajen juntas porque consideramos que son un mismo grupo y son muy importantes para nuestra institución.
En los últimos años la primera local no fue muy considerada en Central, ¿por qué ahora sí?
Porque para nosotros es muy importante para la estructura. Además, de chico íbamos a la local si no podíamos jugar en la cuarta. Y creo a que todos no sirvió mucho. Realmente es muy importante para el jugador el roce que te brinda la Rosarina. También es cierto que de los clubes de la ciudad podemos captar a muchos proyectos. Hay muy buena materia en Rosario y alrededores. Quienes somos de la ciudad o del fútbol, lo sabemos perfectamente. Por eso, para este proyecto, tanto la local como la cuarta división es una misma división. Obvio que por cuestiones de espacios físicos no pueden trabajar junto a la reserva hoy en día, pero confiamos en que pronto lo harán. Se está haciendo un gran esfuerzo a nivel dirigencial para contar con ese lugar que se necesita para los chicos.
¿Pensabas ser coordinador?
En realidad, ni bien me retiré del fútbol hice un trabajo similar durante nueve meses. Ahora tengo muchas más actividades dentro del rol asignado. Es un puesto que me gusta mucho porque estoy en contacto con todos y me permite volcar detalles o proyectos de manera más colectiva y lineal. Sinceramente me encanta estar acá. No solo siendo uno de los coordinadores sino además haber vuelto a mi casa. Central es muy grande y, que me hayan asignado este cargo, es un orgullo como también una enorme responsabilidad. Nuestras inferiores son una de las más importantes del mundo.
¿Qué te sedujo de la charla con Belloso?
El proyecto integral y la calidad de gente que había en carpeta como Pipo Falaschi, el Coco Pascuttini o los profes Julio Kleiner y Guille Gutiérrez, entre otros. Hicimos un análisis de lo que veíamos y nos metimos de lleno. Por suerte se formó un lindo grupo de trabajo, que está compuesto además por toda gente que es del club.
¿Te cambió el eje, porque no es mismo ser entrenador que coordinador?
Por supuesto. Cuando dirigís la primera tenés que preocuparte por el resultado y el día a día. En cambio, esto es diferente. Es un proceso integral a largo plazo y trabajás en beneficio de un club. Se trabaja a largo plazo. Nosotros proyectamos juveniles para la primera división y tratamos de que los chicos estén bien en todos los sentidos.
¿Y cuál es el proyecto deportivo?
Formar ante todo jugadores para la primera división sin exponer a los chicos. La idea es que cuando Miguel (Russo) necesite algo, nosotros podamos brindárselo. Es un camino largo, pero confiamos en nuestro equipo de trabajo. Realmente no hay otro objetivo que no sea formar jugadores. De nada nos servirá salir primero en las categorías de AFA o Rosarina si después no promovés a ningún futbolista. Nosotros queremos nutrir al primer equipo como sucedió históricamente en Central. El objetivo es que el chico llegue lo mejor preparado para cuando lo convoque el entrenador de la primera.
¿Sabés que será un reto doble, ya que en los últimos años Central aceleró procesos que terminaron siendo perjudiciales para el club y el propio jugador?
Sí, lo sabemos bien. Ese tema también lo hablamos con el Colo Lussenhoff, quien es otro de los que está muy comprometido con el club desde su función en primera y reserva. Pero sí, a veces las necesidades institucionales provocan que se apuren procesos. Por eso, queremos que lleguen bien preparados. Sobre todo porque sabemos que no es fácil jugar en Central. Hay muchas exigencias y la idea es que los jugadores peguen el salto cuando estén preparados.
¿El retraso de las elecciones incidió mucho en la captación?
Un montón. Perdimos prácticamente casi un año de trabajo porque podríamos haber realizado evaluaciones más profundas. Sin embargo, respetamos todo lo que estaba. Teníamos un panorama de las inferiores, pero no pudimos hacer mucho realmente. Acertamos bastante con las elecciones que hicimos en materia deportiva, y ahora esperemos fortalecer a los chicos y todas las inferiores.
¿Otro duro objetivo será volver a promover a algún zaguero central, ya que Central vive fichando a muchos en los últimos años?
Y, ese es uno de los temas que también debemos poner mucho énfasis. Es real lo que decís como también que es algo que no se solucionará de un día para el otro. Más allá de eso, estamos trabajando para que Central pueda tener la materia prima que necesita. Por eso, la captación es muy importante.
Tampoco promueven laterales.
Sí, hace rato que no sucede. La problemática está a la vista, lo sabemos. Como también que cada uno de los técnicos trata de mejorar ese déficit.
¿Central tiene jugadores en inferiores que puedan ser recambio a mediano plazo y no estén en el plantel superior actualmente?
Tenemos un panorama sobre ese punto, pero como hace poquito que estamos en la coordinación prefiero ser reservado por una cuestión de prudencia para no dar nombres o números. No obstante, las inferiores serán competitivas y trabajaremos para abastecer al primer equipo. Lo que sí no deseamos es acelerar los procesos formativos. Eso también forma parte del proceso de crecimiento.
¿Cómo trabajan con Pascuttini?
El Coco viene todas las semanas. Charla con todos, se interioriza y a la vez evalúa. Es un emblema del club y tenemos la suerte de contar con él en este proyecto. Es un libro abierto en materia de formación de juveniles.
Se ven pocas canchas para la cantidad de equipos que tienen. ¿Cómo están a nivel infraestructura?
Sí. Bueno, ese déficit se percibe y lo ven todos. Central tiene muchas divisiones y pocas canchas. Esta comisión directiva es de fútbol y entiende que hay que hacer muchas mejoras. De hecho, estamos en pleno proceso de armado de dos canchas grandes, de las cuales una será de césped sintético. El club invertirá en los chicos, que en definitiva son el capital genuino. También se hicieron mejoras en el gimnasio, en el hotel y en los vestuarios. Hubo que hacer de todo un poco.
¿Decidiste dedicarte a ser formador de lleno o pensás ser nuevamente entrenador de primera en un futuro?
No, por ahora solo pienso en ser coordinador, en trabajar con los chicos. Mi cabeza y mente están ciento por ciento metida en este proyecto. Este en un campo hermoso y muy amplio. Quiero aportar junto al grupo de trabajo muchas cosas en beneficio del club.