—Mirá, cuando tengo tiempo libre saco turno para ir al médico y muchas veces en casa me pongo a ordenar, no sabés las cosas que hago, me pruebo ropa para los programas, en un día trabajo más en casa que en otra parte. Prefiero laburar 14 horas por día en la tele sin parar, como hago, y no tener un día libre, porque un día libre para mí es más agotador.
—La empatía con tu público se nota no sólo en tus espectáculos en vivo, también en el ida y vuelta que mostrás en el programa de Kaczka cuando le preguntás a los participantes “¿querés un vaso de agua?”
—Claro, están nerviosos, se les seca la boca, están por primera vez en un estudio maravilloso, con tantas pantallas y delante de Guido, que para mí es hoy el número uno de su generación en conducción. Y me sale eso.
—¿Te cuesta adaptarte a los diferentes roles?
—No, no, no me cuesta nada adaptarme, enseguida me ubico, me va cómodo, me siento feliz trabajando de lo que hago porque a muy poca gente le pasa: vivo de lo que me gusta y encima me pagan, ¿qué más?
—Vos sos una persona popular y cualquier cosa que decís explota en redes. ¿Cómo te manejás con la exposición?
—Tengo 48 años en esta profesión y fui mutando porque fue cambiando también el ambiente. Es más, yo trabajo en este ambiente pero por momentos siento que no pertenezco al ambiente. Pero trato de aggiornarme y ubicarme donde me corresponde. Soy una mujer grande, mi hijo dice que todavía no crecí, que soy una adolescente de 16 años, y a mí me causa gracia, pero un poco es la verdad, porque juego, me entretengo y me divierto con la profesión, mucho me divierto.
—Para chequear ese aspecto adolescente que decís, estoy mirando qué día naciste y veo tu signo: sos del 21 de abril del 55...
—Claro, por una hora y media no nací en Aries, tengo una pata en Aries y una pata en Tauro. El de Aries es trabajador y no es tan pachorriento como Tauro, que le gusta que los sirvan, que lo atiendan, cosa que no hago yo, soy yo la que atiende y la que sirve, y soy muy trabajadora. Tauro no es que no sea trabajador, pero le gusta la comodidad, el placer, la buena mesa, disfruta de la buena vida, sí, pero trabajando disfruto yo, no que me sirvan. De otra manera disfruto, cuando no trabajo los fines de semana, que no estoy de gira, veo tele, muchas series, me encanta la tele, pero llega un momento del día en que me aburro. Me di cuenta que si no trabajo me aburro, por más que esté cansada, muerta, necesito laburar porque es lo que me entretiene.
—No sabés administrar el ocio, digamos.
—No, para nada, para nada, no sé disfrutar del ocio, que sería bueno porque es el descanso, de la cabeza, del cuerpo, de muchas cosas, pero necesito seguir trabajando, de lunes a lunes trabajo.
—Decís que ves muchas series, pero ¿con cuáles te enganchás?
—Con todas, las policiales, los thriller ni hablar, las biografías actuadas y no actuadas, me gustan todas, me gustan las películas indias, me gusta mucho el cine mexicano también. Consumo todo, tanta película y tanta serie que por momentos tengo que volver a verla. Ayer, o anteayer, por ejemplo repetí una película que había visto, pero dije “vale la pena volver a verla”.
—¿Y cuál es?
—Ehhh, no me recuerdo, porque las repito mucho. Soy adicta a las series y a Tik Tok, me quedo una hora por reloj hipnotizada.
—¿Pero te ponés a ver lo que hacen otros o vos también subís publicaciones en Tik Tok?
—No, no, no, no, odio filmarme, odio sacarme fotos, odio ver lo que hago, todo al revés, jeje. Yo trabajo de esto y prefiero ver y que otros trabajen para mí. Pero más que nada veo televisión, porque la televisión argentina es una de las mejores, eh, aunque falta ficción.
—¿Y qué otra cosa falta en la TV actual?
—En principio remarco lo de la ficción, porque excepto Suar nadie hace ficción en la Argentina, y eso que hay tantos actores buenos. Y después lo que falta es humor, falta mucho humor, por suerte Lanata mete humor político pero mete humor, porque falta en la Argentina. Y ahora va a empezar el “Bailando” y seguro que va a traer algo de humor. Aunque creo que de a poquito van a empezar a salir ese tipo de programas, la gente los está esperando.
—Cuando ganaste el “Bailando”, siempre dijiste que él te dio una mano importante, pero eso fue 2006 y estamos en 2023 y seguís con mucha presencia en el espectáculo.
—Lo que pasa es que yo ya era Carmen Barbieri, la popularidad la tenía pero la vigencia me la dio Tinelli. Yo soy muy agradecida, porque fue un salto muy grande, nunca me olvido de eso.
—De todos modos, tenés facetas de capocómica que te da un plus con respecto a colegas de tu generación.
—Sí, mirá, el otro día estaba almorzando con Fede, mi hijo, cuatro horas hablamos, y me dice “mamá, sos una de las pocas de tu edad que siguen vigentes”, tirás una frase y son títulos. Ahora con “Los 8 escalones” hasta me siguen los chicos, me paran por la calle para sacarse fotos conmigo. Y los adultos mayores también me siguen, es lindo (risas).
—Hablando de tu historia, estoy mirando Wikipedia y veo todas tus parejas, veo a Porcel, que ya se sabía...
— Sí, no niego mis amores, yo amé y fui muy amada, y estoy muy feliz de eso. Porque irse de este mundo sin haber conocido el amor, incluso el desamor, los cuernos, ¿por qué no? Irse de este mundo sin esto es como no haber vivido.
—Claro, pero te decía que también me entero, según información que está disponible en la web, que fuiste pareja del jugador de Huracán y Boca, Miguel Angel Brindisi y de Guillermo Francella. ¿Es verdad?
—No, yo no salí con Brindisi, no, yo te explico, mi papá jugaba mucho con ese tema, porque Brindisi venía a comer a mi casa, pero nunca fui novia ni nada, al contrario. Mi viejo decía que él era un buen partido, pero nunca salí con Brindisi, si lee esta nota le mando un beso a Brindisi, que lo adoro.
—¿Y Francella?
—Sí, Francella sí, fuimos novios. Novia novia, dos años. Yo tendría... ahora tengo 68 años, yo tendría 27, 28 años, o no, no, no....a ver, dejame calcular.
—Mirá, en el 85 vos hiciste con Francella “El telo y la tele”, esa película es de ese año, ¿será por ahí?
—”El telo y la tele”, sí, por ahí puede ser, yo creo que entre los 26 y 27 años yo estaba con Francella, porque después me junto con Santiago a los 30 años y estuve 26 años con Santiago Bal.
—Parece una vida de película, ¿cuando repasás tu historia cómo te llevás con tu presente?
—Mirá, me voy adaptando a todo, no me queda otra, como todo el mundo, además te diría que es hasta divertido, estoy aprendiendo a no rezongar, a no quejarme, estoy aprendiendo a no enojarme, porque el que se enoja pierde. Bueno, tengo un carácter fuerte y a veces es más fuerte que yo (risas).
—Venís a Rosario con “Inigualables”. ¿Por qué es inigualable este espectáculo?
—Porque los tres entendemos lo que es un show, hacer reír, hacer emocionar, cantar, divertirse, bailar, Cherutti, Artaza, Barbieri, somos un trío impecable, por eso somos inigualables. Es muy difícil juntarnos y cuando los tres no estamos comprometidos a la noche y podemos hacer el show es bárbaro, yo estoy muy feliz de estar con los muchachos, muy feliz.
—¿Es dentro del género de revista?
—Lo que estamos haciendo es un show cómico musical, no es revista, pero todos entendemos el show como nadie. Tiene todo el show del mundo y aprendimos todo de la revista. La revista es la madre de todo esto.
—De todos modos, el humor cambió y el teatro de revistas tuvo que cambiar de concepto...
—Sí, en el teatro nosotros hacemos humor, pero hay que aggiornarse, no hay que hacer humor con la mujer. Yo siendo cabeza de compañía siempre defendí a la mujer antes de que empiecen a unirse como ahora, que yo estoy con ellas por supuesto, pero no hay que usar a la mujer para hacer reír o que sea el remate de un sketch. Eso no lo hice nunca yo y tampoco mi papá, Alfredo Barbieri, capocómico de la revista porteña, siempre respetaba la mujer. Y no lo digo yo, lo dice Moria (Casán), que fue compañera de elenco muchos años, y siempre dijo que él fue uno de los pocos cómicos que no hacía reír con el cuerpo de la mujer. Ahora es muy delicado todo eso. Pero con este espectáculo te vas a divertir, te vas a emocionar, es inigualable (risas).