Javier Iván Ojeda tenía 20 años y un pequeño hijo. En los últimos minutos del lunes 30 de noviembre, cuando volvía de jugar al fútbol con un grupo de amigos, un hombre disparó un escopetazo contra los muchachos desde la terraza de su vivienda de Gaboto al 4100 y los perdigones perforaron el pecho del joven quitándole la vida. Mientras Ojeda agonizaba en la calle, el tirador se subió a la moto de un vecino y escapó del lugar. Horas más tarde, la sed de venganza se apoderó de los allegados a la víctima y hubo tres balaceras contra casas en las cuales viven o vivieron familiares del matador. Esa acción lo llevó a que Horacio Rubén C., de 33 años, se entregara el miércoles ante la Justicia y el viernes fue imputado como autor de homicidio agravado por el uso de un arma de fuego. Se trata de Horacio Rubén C., de 33 años, a quien la jueza de primera instancia le dictó la prisión preventiva por el plazo de ley. En tanto, Matías Ezequiel L., el vecino que lo ayudó a huir de la escena criminal fue acusado por encubrimiento agravado en carácter de autor y la magistrada dispuso una medida alternativa a la prisión preventiva con firma quincenal en la Oficina de Gestión Judicial y la prohibición de acercamiento y todo tipo de contacto a familiares de víctima.






























