Política

"Si Macri no se recupera, el verdadero plan A de Cambiemos es Vidal"

Gustavo Córdoba es titular de la consultora Gustavo Córdoba y Asociados. Director de campañas electorales, sondeos de opinión pública, investigación cualitativa y estrategia electoral. Miembro de la Asociación de Consultores.

Domingo 22 de Julio de 2018

De acuerdo a un sondeo nacional realizado por Gustavo Córdoba y Asociados (1.200 casos, julio 2018), el presidente Mauricio Macri perdería en primera vuelta, con escenarios polarizados, tanto con Cristina Kirchner como con Sergio Massa, mientras aún conserva ventajas con otros eventuales candidatos como José Manuel de la Sota, el gobernador del Córdoba, Juan Schiaretti, o el mandatario salteño, Juan Manuel Urtubey.

"Macri atraviesa su peor momento. En el actual contexto, aun sufriendo cambios en el mismo, María Eugenia Vidal es el verdadero plan A del gobierno para las presidenciales, en la medida que Macri no logre recuperarse en términos de opinión pública", advierte el consultor cordobés, quien se instaló recientemente en el plano nacional, y es el primero que publicó un sondeo dando ganadora a CFK, al menos en primera vuelta.

—¿A quiénes les ganaría Macri en primera vuelta y con quiénes perdería?

—Algunos funcionarios del oficialismo nacional, especulan con la idea de falta de oposición, o en todo caso, con la ausencia de un líder partidario capaz de "capitalizar" sus errores. Frente a esto, decidimos medir cinco escenarios electorales entre el presidente y los otros cinco potenciales candidatos a la Presidencia, en un mano a mano con Cristina Fernández, Sergio Massa, José Manuel de la Sota, Juan Manuel Urtubey y Juan Schiaretti. Como primera conclusión, observamos que la tesis del oficialismo es, cuando menos, débil y si se subestima, podría volverse peligrosa en lo concerniente a una estrategia electoral asertiva. No obstante, Macri gana tres de cinco escenarios; en ningún caso superando el 30 por ciento y en algunos casos con planteos muy competitivos. En segundo lugar, advertimos que, en un eventual escenario con Sergio Massa, se produce una suerte de empate, en torno al 28 por ciento. Lo significativo en este caso es la recuperación de Massa en provincia de Buenos Aires, quien abandonando la idea de la denominada "ancha avenida del medio", encuentra una mejora relativa de su posición cuando se ubica debajo del paraguas del "panperonismo", integrando el peronismo federal. En tercer lugar, en un contexto de eventual mano a mano con Cristina, la derrota es por un 9 por ciento.

—Muchos dicen que al gobierno le conviene que Cristina sea la candidata del peronismo, porque no hay chances de que gane en segunda vuelta. ¿Esto es así?

—Cristina posee una doble condición: es la dirigente opositora con mayor volumen político electoral y al mismo tiempo, tiene una posición consolidada en provincia de Buenos Aires, que representa casi el 40 por ciento del total. No debería llamarnos la atención el escenario electoral donde ella le gana a Macri, si analizamos que el mismo Macri en 2015, ganó apenas por una diferencia menor a 3 por ciento. Ambos comparten un rechazo alto para una eventual segunda vuelta.

—Para Cristina parece ser que "el silencio es salud". Su imagen crece cuando no opina.

—Fue un acierto estratégico. Cambiemos y Macri, apostaron mas a profundizar la grieta y la confrontación con la ex presidente. Cuando Cristina, reformuló su posición publica, y comenzó a tener mayores dosis de prudencia en sus apariciones y posiciones mediáticas, se comenzaron a evidenciar, los problemas políticos del gobierno, tanto en la formulación de políticas públicas y la generación de consensos como en sus contradicciones y peleas internas que, desde ese momento, fueron más visibles. El gobierno no ha encontrado aun, una solución a este problema estratégico.

— ¿Macri, en su caída, arrastra a Vidal?

—Es altamente probable. Cambiemos irrumpió en la política argentina con mucha fuerza, prestigio y modernidad. Hoy no tiene ese elemento diferenciador del resto de los partidos políticos. Vidal fue clave en el triunfo de Macri y si comienza a diferenciarse estratégicamente, puede resistir la caída. Por estas horas se mencionan, como posibilidad, acuerdos con Massa para desdoblar las elecciones municipales, con doble propósito: conservar la conducción de una mayoría de municipios para Cambiemos y evitar el efecto arrastre de una eventual candidatura de Cristina a la Presidencia.

—¿Los votantes de Cambiemos prefieren que Macri vaya por la reelección o que la postulante presidencial sea Vidal?

—Resulta un fenómeno interesante de analizar. Vidal posee un perfil diferente al de Macri y al del resto de la dirigencia de Cambiemos. Es mejor visualizada no solo dentro de su espacio político, sino que obtiene un mejor resultado a medida que nos alejamos de Caba y de provincia de Buenos Aires. En el actual contexto, aun sufriendo cambios en el mismo, es el verdadero plan A del gobierno para las presidenciales, en la medida que Macri no logre recuperarse en términos de opinión pública.

—¿La grieta sigue instalada en la sociedad? De ser así, ¿hay chances de que Cambiemos pueda volver a ganar por la política y no por la economía?

—La grieta es una comodidad de la clase política argentina y por supuesto que está presente. Se explica por la lógica del conflicto y la defensa de intereses ideológicos, sectoriales, económicos. Resuelve y simplifica. Es de una gran comodidad y llego para quedarse. Pero por si misma, no explica triunfos ni derrotas. Es un medio para canalizar visiones y acciones. La posibilidad de que el gobierno de Cambiemos tenga continuidad en el 2019, depende mas de su capacidad para la política que de apostar a la grieta. Parafraseando al consultor norteamericano James Carville, cuando en 1992, puso en boca de Bill Clinton, "es la economía, estúpido", hoy podemos decir, "es el contexto, estúpido".

—¿Cómo visualiza la realidad de la política santafesina? ¿Cambió el panorama preelectoral con la crisis económica?

—Tiene tensiones similares a las del país, con algunas cuestiones distintivas. El cambio de contexto nacional, de alguna manera ayuda y cambia las perspectivas del oficialismo, ya que el anclaje del voto opositor en Cambiemos, estaba centrado en la imagen del presidente Macri y en el valor de la marca Cambiemos. Ambos aspectos hoy, han sufrido un deterioro significativo, lo que predispone a generar una gran incertidumbre para las próximas elecciones. De ninguna manera podemos observar que haya alguna fuerza que tenga tal supremacía electoral que se observe una tendencia. Habrá un marco sumamente competitivo.

—¿Hay espacio para una Tercera Vía nacional, con encarnadura progresista, o eso tardará en instalarse?

—Ese concepto puede ser una saludable ambición y, para la provincia de Santa Fe puede ser de suma utilidad, si se realiza un análisis acertado de los escenarios de segunda vuelta. Tanto Cambiemos como el peronismo federal y el kirchnerismo deberían contar, para un ballottage, con un diferencial que sea brindado por una fuerza nacional progresista.

—¿Ve viable un acuerdo nacional entre el peronismo y el socialismo a cambio de apoyo peronista al candidato socialista a gobernador e intendente?

—Las ingenierías electorales hoy, son mas importantes que las identidades partidarias. Se puede pensar en construcciones que se atrevan a romper moldes y estructuras con audacia y novedad. Pero son muy difíciles de materializar. Tiene realismo en la necesidad del socialismo de supervivencia y en la del peronismo, en sorprender. Es ganar-ganar versus las viejas identidades o los egos desmedidos. De triunfar esta tesis, Santa Fe podría ser para el PJ lo que Córdoba representó para Cambiemos en las elecciones de 2015.

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